Nuevo Nacimiento

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Introducción

La enseñanza general mantenida en este artículo con respecto a la vida en el Hijo y sellamiento con el Espíritu es que ninguna de estas es la misma cosa que nuevo nacimiento; ni una persona es sellada con el Espíritu en el mismo preciso instante que el nuevo nacimiento ocurre. Dios no sella a ningún pecador y así debe haber un intervalo, sea imperceptiblemente corto o muy largo, entre cuando el pecador es echo un santo por el nuevo nacimiento y cuando el santo es sellado. Dios sella a los santos, no a los pecadores; El sella a aquellos que han sido limpiados por la sangre. Espero, que esto pueda ser claro, junto con muchas otras cosas, que, aunque una persona que es nacida de nuevo es salvo para la gloria, como echa adecuada por la sangre de Cristo, la palabra salvación incluye más que solo ser salvo.

En otras palabras, una persona no recibe todo al instante en que ocurre el nuevo nacimiento.

Así, por ejemplo, deseamos conocemos que ocurrió cuando el resucitado Señor soplo en Sus discípulos (Juan 20:22) quienes habían previamente nacido de nuevo. Deseamos conocer que es la “nueva creación” y cuando comienza. Así, veremos, si el Señor permite, que el hombre de Rom 7, quien tiene al “hombre interior” (esto es, la nueva naturaleza), esta, en la posición descrita, en esclavitud, y no en la posición y libertad de los hijos descrita en Rom 8. El hombre en Rom 7, no tiene el “Espiritu de adopción”, esto es, el Espíritu de hijos, como descrito en Rom 8.

La enseñanza general mantenida en este libro fue restaurada de los santos de Dios a través de la instrumentalidad del mismo siervo del Señor a través de quien la verdad dispensacional fue recuperada: J.N. Darby. Hasta la recuperación de la verdad enseñada de “vida abundante”, “vida en el Hijo”, “la nueva creación”, etc, debido a varias causas (como la falta de enseñanza, o la obstinación, la mundanalidad, la pereza), se han producido malentendidos e ignorancia sobre estas preciosas verdades. En vista de esto, utilizaremos muchas citaciones de aquellos quienes hábilmente expusieron estas preciosas doctrinas. Notas al pie contienen referencias adicionales para asistir a aquellos que deseen encontrar mayor ayuda en los varios sujetos que examinaremos. Pueda nuestro Señor hacer estas verdades valiosas para nuestras almas.

 

¿Que está envuelto en el Nuevo Nacimiento?

El nuevo Nacimiento requerido

por la Caída del Hombre

 

La caída del hombre en el jardín de Edén resulto en un total cambio del estado del hombre delante de Dios. Él era inocente, es decir, ignorante del bien y el mal; pero como caído de la inocencia su estado se caracterizó por el pecado. Él estuvo entonces en una nueva posición delante de Dios. No fue meramente el acto de un pecado; esto era ahora un nuevo cambio en el ser del hombre. El adquirió una naturaleza pecaminosa en sí mismo que caracterizó su estado moral delante de Dios. Como JND dijo concisamente:

Hay tres grandes puntos a considerar en cuanto al pecado (y hablo y propongo hablar enteramente de una manera práctica): pecados actualmente cometidos, nos envuelven en culpabilidad en cuanto a los deseos realizados en el cuerpo; el principio de pecado como la ley de nuestros miembros, pecado en la carne; y separación de Dios. Pero en este último respecto hay dos aspectos, separación de corazón, y separación judicial. Ambos deben ser remediados. ¿La raíz de todo pecado no es la lujuria en quien esto es así odiosamente mostrado, sino en hacer una voluntad propia –“quien es Señor sobre nosotros?” "Cuando nos separamos así de Dios, debemos tener algo, no podemos ser suficientes para nosotros mismos, y nos hundimos en las pasiones, deseos en los que nuestra voluntad obra.

 

Aquí hay de echo otro elemento que me parece a mí haber precedido en la concupiscencia y voluntad en el hombre caído, a saber, desconfiar de Dios, que fueron dejados para obrar juntos. La Felicidad y confianza en Dios, el no necesita mostrarnos felicidad en ningún otro camino; pero Satanás le sugirió que Dios había guardado un fruto que era prohibido para él, porque si él come este iba a ser como Elohim. Codicia por esto hallo entrada*. El conocimiento del bien y del mal no estaba {con Adam en inocencia}. El disfrute de una buena conciencia no estaba aquí en los ejercicios que lo mantienen sin ofensa; esto no podía ser una cosa mala. La paz natural gozada de la bondad estaba ahí, y ningún pensamiento de mal lo perturbo.  A Dios podía se le podía agradecer y adorar, Su don gozado. Mal, pecado, dolor, conflicto, pasiones no eran conocidas. Era una escena de paz y felicidad, ocupación en la que se daba un placer natural, inocente placer, ellos fueron puestos para labrar el jardín y guardarlo, y todo fue un placer ahí: ningún deseo estaba allí, ni podía sugerirse a sí mismo. Un solo punto moral llevo a otro carácter, y probo la sujeción a la voluntad a Dios, esto es, la real aceptación de la divina voluntad de la confianza de un alma. Si el hombre es un ser moral, debe tener obligación y responsabilidad en algo: no en algún objeto que supusiera una malvada codicia—porque no tenía ninguna. Esta era la obediencia que era requerida, simple obediencia.  Lo que estaba prohibido no habría sido pecado, de no haber sido prohibido. Esto no suponía pecado en el hombre: confianza en Dios podía haber hecho fácil esto fácil y una delicia.

Un niño obediente asume la bondad, tanto como la justicia de un mandamiento, y así ambos como el deber de obedecer. De hecho, hasta la tentación todo continuo en paz. Esta fue la diferencia de los hombres y el pecado de Satanás. El no permaneció en la verdad, porque no había verdad en él. El hombre fue tentado a conocer el bien y el mal. La destrucción de la confianza, como nosotros hemos dicho, está en la voluntad y codicia. Era terrible desmentir la bondad de Dios en medio de la bendición, y confiar en uno que podía ponerlo en duda. 

 

 

 

Todo era realmente sobre entonces; porque el hombre era lejos de Dios, ha cesado de creer lo que Él ha dicho, ha cesado de creer en la bondad de Él ¡ay! No es un caso raro desde entonces. Pero voluntad y la lujuria trajeron en esto transgresión a la vez, cuando el corazón fue lejos de Dios, y confiaba en sí mismo y Satanás –la historia de nuestros corazones desde entonces.

El hombre se ha separado de Dios, el pecado ha venido, transgresión, y (por la caída) conciencia, o el conocimiento del bien y el mal.  Hasta esto, justicia y santidad eran desconocidas para el hombre; ellos tenían el conocimiento del bien y el mal. Pero así la relación normal del hombre con Dios se ha cerrado; en su responsabilidad no podía, porque él era una criatura, y Dios su creador: esto no era todo. Él tenía en sí mismo el conocimiento del bien y el mal, o (hizo esto inteligible) de lo bueno y lo malo. Su responsabilidad ha tomado forma de conciencia, y la relación a Dios olvidada de hecho, pero conocida, y así tan lejos como su conciencia nos hace conocerlo, como un juez.

En el descanso de Dios, Hebreos 4 nos enseña, que el hombre en la creación nunca entro. Tal paz natural sin combate, como él podía entonces haber tenido por un momento, no podía ser en la tierra ahora. Todavía queda un descanso para el pueblo de Dios, donde la naturaleza, entonces un nuevo y divino, tendrá la plenitud de bendición en la propia presencia de Dios, donde todo será de acuerdo a la naturaleza que tenemos, sin un elemento que cause disturbio, si, de acuerdo a la propia naturaleza de Dios, donde entraremos en el descanso de Dios.

Pero en la caída del pecado y responsabilidad corren juntos al lugar en el cual el hombre, quien huyo de Dios, fue echado por Dios; y el mundo como tal comenzó. Pero el hombre fue separado de Dios, aunque El gobernaba todas las cosas. Así que lo que Dios ha obrado por nosotros con respecto a este estado, y la realización de Sus propios consejos en Gracia hacia nosotros, esto es: --se reunieron a la perfección, de acuerdo a Sus propios justos requerimientos, nuestro estado de pecado conectado con la responsabilidad Adámica; cerrando, como nuestra posición delante de Él, nuestra vida totalmente Adámica; poniendo un fundamento, de acuerdo a Su propia gloria, para que estemos con El mismo en aquella gloria, en un nuevo estado juntos; dándonos la vida en la cual nosotros gozarnos; nos dio la energía, revelaciones, y poder del Santo Espíritu, por el cual, en esta escena de combate y ruina, podemos (a través de lo que Él ha dado y echo) estar en relaciones con El de acuerdo al lugar que Él nos ha establecido, y mirar hacia la gloria; y finalmente, introducirnos en el descanso con y como El, quien es nuestro título, como así nuestro precursor en gloria –todo en y a través del segundo Hombre, el último Adán, El Señor Jesucristo.

 

En cuanto a la responsabilidad y sus efectos, seré breve. El lugar en el cual estaba de acuerdo a Dios, el único lugar que ha tenido de acuerdo a Él, lo perdió completamente. Él se ha ido lejos de Dios en el corazón, ha huido de Él, a través de su nueva conciencia adquirida, y ha sido echado fuera – para que la vida y pecado continuaran, para siempre, juntos en el mundo, el retorno fue excluido. Este estado y posición fue en si misma aquella de uno completamente perdido. El hombre fue lejos de Dios. Misericordia podía y seguramente lo hicieron, pero lugar y relaciones fueron completamente perdidos. En el juicio del autor de la calamidad una promesa fue dada, no a Adán, pero en aquello que la fe puede descansar, que otro debía surgir, y a través de Su propio sufrimiento, destruirá totalmente el poder del que trajo la ruina. La Simiente de la mujer debía quebrantar la cabeza de la serpiente. Esta fue simple promesa y gracia en otro que Adán. 

Los dos grandes principios de responsabilidad y dar vida han sido puestos en el jardín. El hombre ha fallado en el primero; y habiendo fallado, fue excluido en aquel estado de perpetuo el mal por el segundo. Él no podía ser inocente y morir. Él no podía ser un pecador, y permitirse vivir para siempre en el lugar de responsabilidad en maldad. Esto habría sido un horror.

Retorno a la inocencia es en la naturaleza de cosas imposible cuando el bien y el mal son conocidos.

Pero el hombre fue probado, teniendo el conocimiento del bien y mal, y la pretensión con esto de ser bueno y justo. El resultado, aunque de toda importancia, pasare rápidamente, porque esto es seguramente familiar a la mayoría de los lectores; solo necesito recalcar esto aquí.

El hombre ha sido probado, dejado a sí mismo, aunque no sin un amplio testimonio y terreno para la fe. La tierra se corrompió delante de Dios y se llenó con violencia; y el juicio de Dios, en el diluvio, cerrando una escena que ha sido intolerable en cada camino.

Pero el mundo, otra vez, no retuvo a Dios en su conocimiento, y, en sus varias divisiones nacionales, adoraron a los demonios; porque el hombre debe tener algún dios. 

Dios entonces comienza la distinción de la historia de la gracia.

Promesas fueron dadas a uno a salir fuera, quien se convirtió en el espiritual, e incluso, cabeza de una raza puesta aparte para Dios: Abraham se convirtió en el heredero del mundo. La gran primavera de la esperanza siendo así establecida, como el apóstol razona en los Gálatas, la cuestión de responsabilidad en el terreno de la revelación y especial relación fue renovada: primero, en el terreno del requerimiento, las obligaciones de los hombres de acuerdo a la verdad y perfecta regla de ellos; segundo, en el terreno de la promesa y gracia. 

La ley fue dada por Moisés, Israel, Dios llamando y redimiendo al pueblo, se comprometió a heredar la bendición, bajo el fundamento de hacer todo lo que Jehová les había dicho; y una justa regla de externa relativa conducta a Dios y su prójimo, y que alcanzaba el deseo y la codicia, fue dada a ellos. Conocemos el resultado. El becerro de oro comienza, la cautividad Babilónica cierra, su camino.

La segunda prueba fue en el terreno de la promesa y gracia, cuando Cristo vino y se presentó a Si mismo en clemente misericordia y sanador de Israel. Esto resulta en Su rechazo por Su pueblo; y ellos han sido finalmente desplazados, para saber restaurados solo por su soberana gracia, la gracia de Un fiel, en cualquier caso, a Sus propias promesas. Isaías 40-48 trata esto; capítulos 49-57 la otra de estas pruebas.

Pero esta última prueba del estado de los hombres fue más allá. Esta fue realmente la prueba del hombre como hombre. Como enseña la ley, la bendición del Señor trajo una profunda escena que las 10 palabras –amaras a tu Dios con todo tu corazón, y a tu prójimo como a ti mismo; y, en cuanto a la gracia, Él fue la bondad de Dios manifestada en la carne, la luz del hombre.

Esta no era la promesa, este fue el amor de Dios—Dios presente en amor. Pero el hombre pecador fue así plenamente exhibido. Por Su amor Él fue odiado. Como Dios es amor, él fue odiado, a pesar de amar con todo el corazón; como hombre, en graciosa bondad y justicia, ellos fueron Sus asesinos en lugar de amarlo como a ellos mismos; Lo odiaron sin causa.

Esto fue así en plena gracia, la maldad de los Gentiles fue plena, la ley quebrantada en Israel estaba completa. Pero, aunque en el camino de juicio, ellos no fueron reconciliados; y los corazones de los hombres fueron plenamente probados por la bondad de Dios.

La cruz fue el testigo distintivo de los pecados de Israel y el hombre. La mente de la carne, de lo que el hombre era en sí mismo, fue enemistado contra Dios. Esto ha sido plenamente tratado y probado, y aquello por la bondad. Este mal y voluntad fue solo más y más exhibida. Esto fue manifestado en su voluntad (puro mal en la presencia del puro bien), no solo por pecados, aunque estos abundaban, por el principio del pecado y el odio de Dios.  Agradable cualidad de criatura puede haber; pero enemistad contra Dios, y el yo, fue la raíz.

El hombre era malo y totalmente perdido. Antiguo Testamento es la historia del primer hombre (1 Cor 15:47). Él fue probado en todos los caminos y finalmente por la presentación del Padre Mismo como revelado en el Hijo. Aquello fue la prueba que corono al primer hombre y este lo llevo al final de la prueba del primer hombre. Y así el primer hombre odio al Padre y el Hijo:

Ahora me han visto y me han odiado a mí y a mi Padre (Juan 15:24; Juan 14:7-11).

Ellos lo crucificaron a El quien así revelaba al Padre. Esto cierra la historia de la prueba del primer hombre. Por supuesto, Dios conocía que resultados habrían de la larga prueba del primer hombre; y a través de las edades de prueba aquí donde aquellos que eran nacidos de nuevo por la voluntad de Dios—eran santos. Pero esto espero por la venida del Señor Jesús en el mundo para hablar plenamente acerca de esto, aunque Nicodemo debía haber entendido que un cambio en el hombre era necesario (Juan 3:10). Así esta fue la condición perdida del hombre, un estado delante de Dios caracterizado por la naturaleza pecaminosa en el hombre, que requería un acto soberano de Dios para implantar dentro de un hombre una nueva naturaleza. Fue la incapacidad moral del hombre lo que necesitaba el nuevo nacimiento por el soberano acto de Dios si esto iba a haber algo de Dios en el hombre. Ahora volvamos al sujeto del carácter del nuevo nacimiento y la soberana comunicación de Dios de esto.

 

El Carácter del Nuevo Nacimiento

NACER DE NUEVO

¿Qué es nacer de nuevo? Nacer de nuevo es la expresión de la escritura que es indicada en la enseñanza de Juan 3:3-8

Excepto se nazca de nuevo nadie puede ver el reino de Dios (Juan 3:3)

La expresión convencional en el uso común es “nuevo nacimiento”. Este tiene menos fuerza que las palabras “nacido de nuevo”. Una nota de pie en la traducción de J.N. Darby dice: No solo “de nuevo”, sino “completamente nuevo”; como desde una nueva fuente de vida y punto de partida; traducido en Lucas 1:3 “del origen”.  Esta es una nueva fuente y comienzo de vida34

Además, siendo nacidos de nuevo5 hace referencia a la palabra de Dios y el Espíritu de Dios como su fuente de una nueva vida comunicada, como también el hecho que esta es una nueva vida que viene desde fuera del hombre y no solamente en el hombre que es perfeccionado o santificado por algún medio:

Excepto que alguien nazca del agua y el Espíritu, él no puede entrar en el reino de Dios (Juan 3:5).

El nuevo nacimiento no es el rehacer de alguno en el pecado o la mejora de algo que ya está aquí. No. Esta es la comunicación de Dios de algo no poseído antes; una nueva vida. Somos nacidos del agua (una figura de la Palabra de Dios—Ef 5:26; 1 Pedro 1:23) y del Espíritu (Juan 3). “De acuerdo a Su propia voluntad Él nos engendró por la palabra de verdad” (Santiago 1:18) deja esto sin duda.

 

No significa el bautismo por agua. Esta es la Palabra de Dios y el Espíritu de Dios que hace que el nuevo nacimiento ocurra. (Sellamiento del Espíritu es, sin embargo, una operación diferente de Dios.)

 

 

 

Las Dos Naturalezas Son fijas en Carácter Moral y Acción.

 

Mientras las personas permanecen siendo la misma persona humana, el ser nacido de nuevo introduce dentro de la persona una nueva naturaleza, una no poseída antes. Hay entonces dos naturalezas, la vieja naturaleza pecaminosa y esta nueva. Una es pecaminosa y la otra es divina en su carácter moral: Aquello que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu es espíritu (Juan 3:7).

La idea que en nuevo nacimiento significa un cambio en la naturaleza pecaminosa o la purificación de esto, un cambio interno en la naturaleza pecaminosa, es totalmente falso, como Juan 3:7 explícitamente muestra. La idea de un mero cambio es una negación de este importante y básica operación del Espíritu a través de la Palabra de Dios. La noción que un nuevo nacimiento no tiene que agregar una naturaleza implantada de nuevo por Dios significa que la naturaleza pecaminosa puede ser cambiada para agradar a Dios. Esto va en contra de las Escrituras:

Porque la mente de la carne es enemistad contra Dios; porque esta no se sujeta a la ley de Dios; ni tampoco puede esto ser. (Rom 8:7).

Mientras Rom 7 puede ser considerado en detalle en 3 partes, necesitamos observar aquí que en Rom 7 vemos la acción de las dos naturalezas. “el hombre interior” (Rom 7:22) se refiere a esta nueva naturaleza en el hombre de Rom 7. Conocida dentro de él la existencia de la naturaleza pecaminosa también. La llama esto “la ley del pecado que existe en mis miembros” (Rom 7:24) En Rom 8:2 esta es llamada “la ley del pecado y la muerte”. La palabra ley en tales pasajes indican un principio fijo de operación. Los actos de la naturaleza pecaminosa son de un fijo, uniforme camino; y la nueva naturaleza así actúa en un fijo, uniforme camino. 

La naturaleza pecaminosa no puede ser cambiada para que esta pueda ser agradable a Dios. Esta es fija en carácter y operación. Dios soberanamente, a través de la Palabra, implanta una nueva naturaleza, y siendo así no puede ser cambiada para pecar.

 

Los santos, entonces, tienen dos naturalezas –opuestas, y de manera fija, entre sí.

Hemos considerado algunas cosas de Juan 3 y hay más para examinar. Esta puede ser referida al Capítulo 1.4 donde se considerará una extensa nota de J.N. Darby. Espero, en el punto que nosotros hayamos ganado suficiente comprensión para obtener un mejor beneficio de sus observaciones allí.

  1. W. Kelly destaco: “…la insinuación fue el nacimiento, no desde arriba, sino de nuevo; sino la réplica no habría tenido lugar,” Exposición del Evangelio de Juan, en web.

 

NACIDO DE DIOS

Nacido de Nuevo Por el Acto de Dios

Las palabras nacido de nuevo nos señala una nueva fuente y comienzo de vida. Siendo nacidos de Dios muestra que Dios emprende la causa del nuevo nacimiento: De acuerdo a su propia voluntad nos engendró por la palabra de verdad (Santiago 1:18)

Esta fue la voluntad de Dios, no la nuestra; y el uso la Palabra para hacer esto:

Siendo nacidos de nuevo, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por [la] viva y duradera palabra de Dios (1 Pedro 1:23).

 

Otras Fuerzas o Causas del Nuevo Nacimiento Son Excluidos por la Escritura

Juan 1:13 específicamente excluye tres cosas. “Quienes han nacido de nuevo”, leemos:

  1. “No de sangre” –no por nacimiento natural; dice, de parientes Cristianos.
  2. “No de voluntad de carne” –no por un acto de voluntad propia. “Nadie puede venir a mi excepto este sea dado del Padre (Juan 6:44) –“Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden” (Rom. 8:7).
  3. “Ni de voluntad de hombre”—refiriéndose a algún tipo de influencia. Juan 5:4.

¿Y que sigue siendo el poder del nuevo nacimiento?

Quienes han nacido de nuevo…de Dios (Juan 1:13).

Si, “de Dios” como Juan 1:18 y otras Escrituras muestran. Todo lo que es del hombre es excluido. Todo esto es de Dios y nada del hombre puede reclamar como si el tuviera una voluntad moral libre: 6

Así entonces [este es] no de su voluntad, no del que corre, sino del Dios que tiene misericordia (Rom 9:16).

 

Un hombre no puede recibir nada a menos que este sea dado del cielo (Juan 3:27).

Ni la voluntad del hombre ni sus esfuerzos (ni del que corre”) pueden producir algo aceptable para Dios. Caín trato aquello –su propia voluntad –en el hecho del acto

Que Dios cubrió la desnudez de su padre y padre con pieles de un animal.

La vida de un animal fue tomada para proveer la cubierta –y en esto nosotros vemos la profunda necesidad de la desnudez espiritual delante de un Dios santo. Abel, entonces, trajo una oveja. Caín trajo los esfuerzos de su jardín en el terreno maldecido. Este es “el camino de Caín” (Judas 11).

 

La vida de un animal fue tomada para proveer de una cubierta – y en esto podemos ver la profunda necesidad de la desnudez espiritual del hombre delante de un Dios santo. Abel, entonces, trajo una oveja. Caín trajo el esfuerzo de su cultivo de una tierra maldecida. Esto es “el camino de Caín” (Judas 11). Esto fue un insulto a Dios, quien solo puede satisfacer las necesidades de los hombres. La propia voluntad y obra de Dios hablan al corazón sujeto a la sentencia divina: La mente de la carne es enemistad contra Dios: porque esta no se sujeta a la ley de Dios; ni tampoco puede (Rom 8:7).

Las palabras “ni tampoco puede” muestra la completa incompetencia moral de los hombres, incapacidad, e inhabilidad. Es visto, entonces, que Dios necesita actuar soberanamente.

 

 

 

 

Participantes de la Naturaleza Divina

 

Concerniente a 2 Pedro 1:4, J.N. Darby escribió:

 

Este es el nuevo nacimiento, solo esto es visto en su carácter moral más bien que en el poder vivificante de la obra del Espíritu; aunque estos no pueden ser separados.

Se debe entender claramente que nosotros no participamos en la deidad. Porque si lo fuésemos, esto significaría una participación en la omnisciencia, omnipotencia, etc., y es absurdo pensar que un santo alguna vez participara en la deidad. Y tomando parte de una naturaleza divina no indica una participación en la deidad como fue señalado por A.C. Ord: Nuevamente, el apóstol Pedro dice, “Así nos han sido dadas grandísimas y preciosas promesas, para que por estas podáis ser partícipes de la naturaleza divina (2 Pedro 1:14). Se ha observado que no es θεότης (dseótes), o deidad esencial, como en Col 2:9, sino θεῖος (dseíos), esto es, una cualidad divina; grandísima bendición, porque expresa lo que Dios es, como la palabra de un hombre expresa lo que él es, sus caminos, carácter, y mente, y mucho más así con Dios…

 

La Simiente de Dios en Nosotros No puede Pecar

 

La nueva naturaleza no puede pecar:

El que permanece en él, no peca: el que peca, no le han visto ni le ha conocido

1 Juan 3:6

Cualquiera que ha nacido de Dios no practica pecado, porque su simiente permanece en él, y él no puede pecar, porque ha sido engendrado de Dios (1 Juan 3:9).

¡Este es un estado implícito que uno que ha sido engendrado de Dios no puede pecar! Sin embargo, los creyentes pecan. Algunas personas redefinen el pecado en un intento de evitar perderse nuevamente cuando, como una materia de hecho, ellos hacen pecado – solo han redefinido el pecado para que este no sea pecado. La verdad es explicada en dos partes:

 

  • La nueva naturaleza no puede pecar;
  • Y aquí vemos que es verdadero de la nueva naturaleza depende de la persona.

Comparemos la traducción de 1 Juan 3:9 y 1 Juan 5:18 y preguntémonos si podemos aprender de la NIV que hay dentro de nosotros una naturaleza que no peca. Primero, examinemos 1 Juan 3:9:

 

Nadie quien ha nacido de Dios continuará en pecado, porque la simiente de Dios permanece en él;     él no puede seguir pecando porque ha nacido de Dios (NIV).

 

El que es nacido de Dios no practica pecado; porque su simiente permanece en él; y no puede pecar, porque ha nacido de Dios (KJV)

 

Todo el que ha nacido de Dios no practica pecado, porque su simiente permanece en él, y él no puede pecar, porque ha nacido de Dios (JND).

 

No solo la NIV está equivocada, esto es retrogrado para la KJV. No que los traductores de la KJV entendieran la verdad concerniente a las dos naturalezas, pero uno puede ver el hecho que la KJV de que el creyente tiene una naturaleza sin pecado comunicada a él de Dios:

 

Como vemos “no puede pecar”, Juan siempre mira como una verdad abstracta; si él dice, “el que es nacido de Dios se guarda a sí mismo, y así el malo no le toca” (1 Juan 5:18). Pero ambos son nacidos de Dios; él no puede pecar porque ha nacido de Dios. Pero la carne no ha nacido de Dios, porque es de la carne; y si la dejamos actuar nosotros pecamos.9

 

Atribuir a una persona lo que es verdadero solo de la naturaleza, corre a través de todas las epístolas de Juan. “Él no puede pecar”, el malo no le toca”.10

 

 

Dios nos ha engendrado de Su propia voluntad. No nacimos por nosotros mismos. El que no cree en una vida comunicada, no creerá que es la gracia que ha comunicado esto. Los Wesleyanos no creen en una real vida comunicada: un resultado es producido por la operación del Espíritu, y este resultado puede desaparecer y reaparecer. “quien es nacido de Dios”, habiendo recibido esta vida, en la medida de lo posible como nacido de Dios, “no peca”; así “el malo no le toca”. En esta vida no hay pecado, dentro de esto está la simiente divina.

No hay ningún atractivo en las cosas que Satanás presenta. En cuanto a la liberación y sello del Espíritu Santo, no es solo tener vida lo que me libera. Esto es en efecto el Espíritu de vida en Jesús Cristo que me ha hecho libre (otra prueba que yo tengo vida), pero esto es así redención y el Santo Espiritu.11

Este es el punto en el que mi alma se aferra a este tema, la real comunicación en recibir a Cristo por el poder del Santo Espíritu, así como tener lo que no tenía antes –Cristo siendo espiritualmente mi vida a través del Espíritu Santo actuando en esto en poder; creado de nuevo en Cristo Jesús, aunque la carne aún está ahí. Pero Yo no estoy en esto [en la carne], sino en Cristo, y estoy obligado y tengo el privilegio de mantenerla muerta. Por su puesto, esto es una limpieza practica por y de acuerdo a la palabra. Puedo no ser capaz de explicar esto fisiológicamente, pero para mí es claro en las escrituras, y en esta el santo vivirá eternamente con Dios. “Lo que es nacido del Espíritu espíritu es” –participamos de la naturaleza de aquello de lo cual esto es nacido.

Esta es santidad, amor, como en Cristo como hombre, obediente. En una palabra, esta es la reproducción, en cuanto a su naturaleza, de la vida de Cristo.

 

“Si Cristo esta en nosotros, el cuerpo está muerto a causa del pecado; el Espíritu es vida por la Justicia”. Es tan nuevo como un injerto en un árbol silvestre.12

 

Comparemos ahora 1 Juan 5:18:

Conocemos que nadie que haya nacido de Dios continua en el pecado: el que ha nacido de Dios lo mantiene a salvo, y el malo no le toca (KJV).

 

Conocemos que cualquiera que ha nacido de Dios no peca; pero el que es engendrado de Dios se guarda a sí mismo, y el malo no le toca (KJV).

 

Conocemos que todo el que ha nacido de Dios no peca, peo el que ha sido engendrado de Dios se guarda a sí mismo, y el malo no le toca (JND).

 

Aquí nuevamente vemos que la NIV es retrograda. Las observaciones anteriores con respecto a “no puede pecar” aplicada aquí a “no peca”. Una cuestión que a menudo surge de esto fue respondida por W. Kelly: 

 

  1. 1 Juan 5:18. Aquí es un hombre quien, nacido de nuevo, ha continuado regocijándose en el conocimiento de todos sus pecados perdonados, sin embargo, al final se entrega al mal (digo, embriaguez), y muere en este reprobado estado. ¿Puede la escritura darnos luz en tal caso?
  2. Seguramente esto es. Él es uno de los muchos quienes se engañaron a ellos mismos, y dijeron que ellos han tenido comunión con Dios mientras caminan en oscuridad; mientras que ellos mienten y no hacen la verdad (1 Juan 1:6). Esto es fácil para un alma no convertida, especialmente cuando la excitación emocional prevalece, pensar que ellos mismos han nacido de Dios cuando ellos no lo son, y nunca se dieron cuenta de su completa culpa y ruina, o la gracia de Dios en la vida eterna y remisión. Altas pretensiones para apelar a los sentimientos como una razón, en “el plan de salvación” tiende a su imaginación que todo es correcto, que puede llevar a las almas no por poco tiempo, y en celosos esfuerzos para ganar a otros; aunque la conciencia nunca ha estado ante Dios ni en el verdadero auto juicio o en el sometimiento a Su justicia en Cristo.

Esta nuca fue la simiente de Dios permaneciendo en tales almas. Esto fue sino carne, que perece en el desierto. Es demasiado suponer que ellos sean nacidos de Dios. Ellos pueden gozo en el pensamiento del perdón plenario, pero no permanente paz con Dios, y así vienen a naufragar o a ser reprobados. Heb 6:4-8 es sorprendentemente solemne para mostrarnos cuán lejos la carne puede ir para apropiarse de los privilegios Cristianos, sin la vida eterna o el nuevo nacimiento; como v. 17-20 da un fuerte consuelo para los más débiles, no obstante, probado.  

Porque esto puede ser fuerte encontrar en el NT verdadera fe establecida en términos menos audaces que “habiendo huido por refugio   para aferrarse a la esperanza puesta delante nuestra”.  Sin embargo, es esto todo suficiente. La Escritura nunca supone a uno nacido de nuevo pereciendo en sus pecados. Pero podemos fácilmente equivocarnos en considerar almas renovadas cuando no lo son.14

 

Así vemos que la soberana acción de Dios produce el nuevo nacimiento; i.e., Dios comunicando a la persona una nueva naturaleza, una naturaleza que no puede pecar. 1 Juan 3:9 en la NIV se lee,” ...él no puede seguir pecando, porque él ha sido nacido de Dios”. JND dice “…el no peca…” como tienen muchos otros. Los pensamientos de Juan (i.e. los pensamientos del Espíritu) es que la nueva naturaleza no puede pecar. Las epístolas de Juan son principalmente abstractas (i.e., trata con la verdad en sus principios) y dibuja una clara distinción entre luz y tinieblas y entre la vieja naturaleza y la nueva. (verso 6 en la NIV es malo también, juntamente con la primera mitad del verso 4).

 

 

 

Regeneración

 

La palabra regeneración es a menudo usada de una manera convencional como significando el nuevo nacimiento. De hecho, este no es el uso Escritural de la palabra.

…pero regeneración no es usada en la escritura para la comunicación de vida sino para el cambio de estado y condición. Esta es solo una vez usada en otra parte en la escritura, para el nuevo mundo milenial; donde Cristo se sentará en el trono de Su gloria: “En la regeneración cuando el Hijo del hombre se siente en el trono de su gloria” (Mateo 19:28). Aquí es evidentemente un cambio de estado y condición, no comunicación de vida.

Por lo tanto, en Tito 3:5, tenemos el lavado de la regeneración. Uno, ante un pagano o Judío, o al menos nacido en pecado, y fuera del lugar de gracia y de la morada de Dios, fue admitido dentro de esto.  Este estado fue cambiado. Él había sido un pagano, un Judío, un pecador, lejos de las promesas y esperanzas de Dios. Él ha pasado dentro de esta condición donde todos estos son, trasladados al reino del Hijo de Dios. Cuando se habla de nacer de Dios, esta es otra palabra, no es παλιγγενεσία (paliggenesia), sino γεννηθῆ ἄνωθεν (gennaō anōthen) o ἀαγεννάω (anagennáo), nunca παλιγγεννάω. Y con la fuente de παλιγγενεσίας tenemos, "y la renovacióndel Espiritu Santo" como una cosa distinta.

Nueva vida es algo es atribuido al que puede dar esto –el Espiritu de Dios, el Padre, y el Hijo.15

En la siguiente sección el punto es tocado en detalle.

 

  1. Letters of J. N. Darby 2:140.
  2. Letters of J. N. Darby 3:15.
    11. Letters of J. N. Darby 2: 146.
    12. Letters of J. N. Darby 2:170.
    13. [Who keeps who?]
  3. The Bible Treasury New Series 5:320.
  4. Collected Writings 15:326.

 

Lavado Completamente

Jesús le respondió diciendo, Lo que yo hago tu no lo entiendes ahora, pero lo entenderás después. Pedro le dice, tu nunca lavaras mis pies. Jesús le responde, Si no te lavo, no tendrás parte conmigo. Simón Pedro le dice, Señor, no mis pies solamente, sino mis manos y mi cabeza. Jesús le dice, El que esta lavado completamente no necesita lavarse salvo los pies, porque está completamente limpio, y vosotros estáis limpios, pero no todos. Porque él sabía quién lo entregaría: por eso él dijo, No todos están limpios (Juan 13:7-11).

 

NO ACERCA DE UN LAVADO LITERAL DE PIES

 

Pedro sabía que el Señor le estaba lavando sus pies. ¿No es esto obvio? Si, y porque el Señor le dice:

Lo que yo hago tu no lo entiendes ahora, pero lo entenderás después. (v.7)

El primer uso de “conocer” en este verso es una palabra griega que significa consciente conocimiento. Pedro no tenía el sentido en sí mismo acerca de lo que se trataba esto. El segundo “conocer” en este verso es una palabra griega que significa conocimiento objetivo. Incluso si nosotros no conocemos esto, sigue siendo evidente que este verso muestra que el lavamiento de los pies tiene un significado figurativo, y que Pedro podía subsecuentemente aprender que estaba figurado por el acto del Señor Jesús. Esto tiene que hacer con la eliminación de las contaminaciones en nuestro caminar.

 

La declaración del Señor no solo deja en claro que Él no está abogando por una práctica Cristiana de lavarse los pies literalmente, y el hecho que él diga: El que esta lavado completamente no necesita lavarse sino los pies, porque está completamente limpio (v.10), plantea la pregunta: ¿Cuándo Pedro fue lavado completamente? ¿Imaginaremos que el Señor literalmente lavó a Pedro completamente? El Señor dijo que estaban todos limpios excepto uno. Ciertamente no lavó literalmente a once de ellos, pero no lavó a Judas, que era el que estaba inmundo.

 

Entonces aquí se nos muestra que el significado real aquí no es un lavado literal de pies, sino de la enseñanza que los once estaban completamente lavados –significando que ellos habían nacido de nuevo, --ellos ahora estaban limpios, pero la contaminación en el camino se nos adhiere y necesitamos la limpieza del agua de la palabra de Dios.

Ahora están limpios por razón de la palabra que yo le he hablado (Juan 15:3) V.JND

 

LAVADOS COMPLETAMENTE SOLO UNA VEZ

 

Es claro de Juan 13 que el santo es lavado completamente, una sola vez; pero puede repetirse el lavado de los pies. Uno que ha nacido de nuevo es visto como lavado completamente; pero yendo a través de este mundo hay muchas contaminaciones en nuestro caminar – y provisión es dada para este caso. Lo que se necesita no es otro nuevo nacimiento., porque no puede ser repetido. Lo que es necesario es la remoción de la contaminación. La Palabra de Dios, simbolizada por el agua, es la que nos lava completamente, en primer lugar.

 

 

Subsecuentemente, para remoción de la contaminación, la palabra de Dios es así usada. J.N. Darby destaco:

 

El Señor dice, “si yo no te lavo, no tendrás parte conmigo”. Pedro dice entonces, “No mis pies solamente, sino también mis manos y mi cabeza”. “Jesús le dice, El que esta lavado, no necesita lavarse salvo sus pies, porque esta todo limpio”. Las dos palabras “lavar” en el verso 10 es diferente; el primero es lavar completamente el cuerpo, “bañado”, y el segundo es lavarse las manos o pequeños objetos. Y se notara que “manos” quedan fuera, porque esto no se aplica a las obras sino a nuestro caminar.  Es traída la luz de la palabra para juzgar interiormente cuando un hombre ha hecho algo malo. Aquellos que han recibido la palabra han sido bañados, ellos están limpios como en el capítulo 15:3.  Aquí no todos porque Judas seguía estando allí. La declaración alude a los sacerdotes, quienes fueron lavados corporalmente una vez para siempre, y luego cada vez que realizaban cualquier servicio, lavaban su manos y pies. La consagración con agua fue hecha de una vez y para siempre. Así con nosotros; pero nosotros caminamos a través de este mundo, y estamos en peligro de contaminar nuestros pies a medida que avanzamos. 

 

Las palabras en hebreos 10, “cuerpos lavados con agua pura”, se refiere al primer baño, y no a esta acción de Cristo o lo que esto significa. Aquí es bañado. Y entonces Cristo viene como un abogado, y me limpia cuando me contamino en el caminar, y me restaura a la comunión. Esto es como la vaca roja cuando una persona toca un muerto; no había una nueva muerte señalada para aquello, sino la aplicación de la palabra, m       oral limpieza basada en la muerta ya cumplida.

 

En cuanto al lavado de la regeneración, los sacerdotes no eran lavados en el lavacro de su primera consagración; sino que lavaban sus manos y sus pies en la fuente cada vez que les tocaba servir. “Regeneración” en Tito es la misma palabra que en Mateo 19, y no es usada en otra parte. Es el milenio en Mateo, en lugar del estado actual de cosas. En ambos lugares esto es un cambio de estado. Está conectado con aquello a lo que somos llevados, y de donde fuimos sacados; porque somos sacados de uno, e introducidos dentro de otro.17

 

 

  1. Collected Writings 25:269.
    17. Collected Writings 25:270. See also 10:78; 23:287.

EL AGUA ASI COMO LA SANGRE DEL COSTADO DEL SEÑORE

 

Si tú le dices a un niño que no se meta en el charco de barro y lo hace, hay dos cosas con las que tratar. Él está sucio y él es culpable. La muerte de Cristo satisface todas las condiciones del perdido, hombre desobediente. El agua del costado del Señor nos enseña que Su obra en la cruz provee para nuestro completo lavamiento.

Nosotros somos limpiados. Y Su obra provee para la expiación de la culpa por sangre, porque éramos tanto sucios como culpables. La aplicación de la Palabra de Dios para nuestro caminar como Cristianos es para una limpieza moral de cualquier posterior contaminación en el caminar, basada en la obra de la cruz realizada de una vez y para siempre

 

 

Vivificación

 

Vivificación es, en el NT, el nuevo nacimiento visto en referencia a ser vivificado a partir de un estado de muerte espiritual.18 El Padre, Hijo y Espiritu vivifican (Juan 5:21; 6:63). Todas las almas vivificadas son hijos de Dios, y esto es verdadero en todas las edades, porque tales son hijos de Dios (Juan 11:52; Rom 9:7)19

 

 

  1. “Vivificados con Cristo” (Eph. 2) implica un pensamiento adicional más allá de mera vivificación, pero la discusión de esto es reservada hasta más tarde. Obviamente hay una diferencia. Santos del AT eran vivificados, pero no podían ser vivificados con Cristo, quien no había venido, muerto, y resucitado de los muertos.
  2. Ver Notas and Apuntes. p. 41

 

 

  1. H. Rule escribió:

 

La vida es comunicada a nosotros a través de la Palabra por el Espiritu, el Espiritu siendo el agente divino por quien la Palabra es echa efectiva en el alma (Juan 3:5; Santiago 1:18; 1 Pedro 1:23; Juan 5:24-25). El hombre está en un estado de muerte, y si él debe tener la vida, Dios debe actuar soberanamente. Dios comienza.  El hombre en sí mismo impotente como lo fue Lázaro muerte, hasta que se pronuncia la palabra vivificante. El poder de Dios actúa sobre el alma muerta por la Palabra, y Dios da la fe que la recibe. Esto está sobre y más allá de la razón humana. Nadie puede entender o explicarlo. Humanamente hablando un hombre muerto no puede oír ni creer; ni puede el hombre o ángel hacerle oír o creer. Pero Dios se mueve en esta escena de muerte, y todo es cambiado. El que creo cuando solo El existía, y por cuya palabra los mundos vinieron a la existencia, puede hacer Su palabra oída en el alma de un pecador muerto. Lázaro muerto oyó la voz del Hijo de Dios, y salió de entre los muertos; y almas muertas ahora oyen Su voz y viven. La Palabra acompañada por el poder de Dios produce su propio efecto en el alma; y es justamente así hasta el final. Dios actúa en nosotros por Su Palabra, ya sea como pecadores muertos que necesitan vida, o como santos necesitando instrucción y advertencia. Nosotros somos vasos de misericordia. Pero si Él ha obrado en nosotros por Su Palabra, esta palabra ha sido recibida en el alma. Esta ha sido creída.  Si Dios da, nosotros recibimos, porque incluso esta es por gracia de Él, “Por gracia sois salvos a través de la fe; y esto no de vosotros mismos; esto es el don de Dios (Ef 2:8). Pero el hombre no puede explicar el cómo de estas cosas, así como no puede explicar el misterio de la vida natural (Juan 3:18; Ecl 11:5)

 

Note, también, cuando el Señor habla de vida, Él dice: “este es el Espiritu que vivifica; la carne para nada aprovecha: las palabras que yo os he hablado, ellas son espíritu, y ellas son vida …20

 

  1. Selected Ministry of a. H. Rule 2:210

 

Conversión

 

Conversion significa que uno es se vuelve hacia Dios. Todas las personas nacidas de nuevo son tanto vivificadas y convertidas. Uno que es un hijo de Dios como Pedro, habiendo fallado como lo hizo, puede al arrepentirse de ese pecado, no nacer de nuevo una segunda o tercera, etc., vez sino, convertirse (Lucas 22:32). En tal caso esto significa una vuelta reciente a Dios, del pecado; pero aquí no hay tal cosa como otro nuevo nacimiento. Pedro permanece siendo un hijo de Dios a través de todo el zarandeo.

 

Un Santo Tiene Dos Naturalezas

 

Las consideraciones previas muestran que un santo tiene dos naturalezas: Por supuesto, muchos pueden no creer esto. Aquí hay una analogía interesantode lo que algunos creen:

Preg. ¿El Cristiano tiene un nuevo corazón?  

Si. Pero esto no es una limpieza de lo antiguo, justo como si esta mesa, por ejemplo, estuvo muy sucia, y luego la caoba fue estuviera bien limpiada. Esta es la idea Wesleyana o Arminiana de un nuevo corazón.

Preg. ¿Entonces en vez de caoba, tienes palo de rosa?

Solo que la caoba sigue estando allí.21

 

 

  1. Notas y Apuntes de J. N. Darby, p. 44

 

Nuevo Nacimiento no es Bautismo o por Bautismo

 

  1. Kelly ha discutido esto de manera concisa y muy acertadamente: “Jesús respondió, de cierto, de cierto, te digo, excepto uno nazca del agua y Espiritu, él no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne es carne y lo que es nacido del Espiritu es espíritu” (v.5, 6). Palabras de momento incalculable para el hombre, de profunda bendición donde la gracia le da oídos para oír, y corazón para recibir y guardar.

Sin embargo, escasamente conozco una Escritura más ampliamente pervertida que la del bautismo, ni una donde la tradición que sea más peligrosamente falsa, aunque quodsemper, quodab ómnibus ('solo y todo cuanto fue creído siempre, por todos y en todas partes') puede ser verdadero de esta como de cualquier interpretación de la escritura que pueda ser nombrada.

 A esto seguiría un doble resultado, primero que ningún alma podría entrar en el reino de Dios salvo aquellos que son bautizados; y, en segundo lugar, como el contexto parecería probar, que la nueva naturaleza siendo identificada con la vida eterna, ninguno de los bautizados puede perecer –una declaración que todos, aun el más groseramente ignorante o prejuiciado debe confesar que ambas porciones son contrarias a otras claras Escrituras, y hechos notorios.

El bautismo Cristiano (y esto es lo que es tradicionalmente se concibe que significa, no así de Juan o de los discípulos) no fue instituido, ni la realidad de lo que estos simbolizaron, hasta la muerte y resurrección del Señor. ¿Cómo, entonces, podía Nicodemo tener alguna posibilidad de anticiparse o entender lo que el Señor daba para aclarar sus dificultades nacer de nuevo? Sin embargo, el Señor lo reprocha como “el maestro de Israel” por su lentitud de inteligencia. Esto es, él debía (incluso como maestro de los Judíos) haber conocido estas cosas, cosas que no eran posibles de conocer si el Señor aludía a la institución Cristiana como no siendo aún divulgada.

 

 

 

 

El razonamiento de Hooker22 (“Obras,” ii. 262, etc.,Keble’s ed. 5), como de otros antes y después, es por un lado la marca, y simple prueba de la poca atención de la Escritura, y superficial conocimiento de la verdad. No es verdad que “nacido del agua y Espiritu”, si literalmente interpretado, signifique bautismo. Nunca este rito es figurativo de la vida, sino de la muerte, como en Rom 6, Col 2, y 1 Pedro 3.

 

¿No sabéis que muchos de nosotros quienes hemos sido bautizados a Jesús Cristo hemos sido bautizados a su muerte?

 

Esto nunca es el signo de vivificación, sino más bien de identificación de aquellos vivificados con la muerte de Cristo; así ellos en virtud de Él toman el lugar del hombre muerto al pecado, pero vivos para Dios, y así reconocidos por gracia, porque bajo esta estamos, no bajo la ley. Tal es la doctrina apostólica. Las palabras de nuestro Señor no hacen, ni pueden, enseñar de otra manera, como ellas deben si Juan 3:5 es aplicada al bautismo. Tomando agua aquí es figurativo de la palabra que el Espiritu usa para vivificar, y toda su limpieza, consistencia, y verdad.

 

 

 

  1. Cartwright ha dicho que el bautismo irregular ha crecido de una falsa interpretación de Juan 3:5, “donde algunos interpretan la palabra agua por (de) como la material y elemental agua, como cuando (mientras) nuestro Salvador Cristo toma agua allí por prestar un discurso por el Espiritu”. Esto el lector verá que es imperfecto; porque el agua aquí es la figura de la palabra trayendo la sentencia de muerte en la carne; y así el hombre pecador es limpiado por El de Cuyo costado fluyo sangre y agua, como Juan Testifica. El punto general que dice Hooker, “Sostengo como la más infalible verdad en la exposición de las sagradas escrituras, que donde una construcción literal es sostenida, lo más alejado de la letra es comúnmente lo peor. No hay nada más peligroso que este licencioso y engañador arte, que cambia el significado de palabras, como la alquimia lo hace o haría la sustancia de metales, haciendo lo que quiera, y trayendo al final toda la verdad a nada… Para ocultar el curso general de antigüedad agregando en la interpretación literal, ellos astutamente afirman que “ciertamente” habiendo tomado aquellas palabras como el significado del agua material, cuando saben que de todos los antiguos no hay uno que se nombre que alguna vez haya expuesto o alegado el lugar de lo que implica el bautismo externo”. (E.P.V.lix. 2,3). Antiguamente fue tal vez una unanimidad en aplicar Juan 6 a la Mesa del Señor con una leve solida razón. En ningún caso esto esta es una construcción literal, sino una mera captura a una semejanza superficial; y en ambos casos la consecuencia es la heterodoxia más peligrosa para las almas, que enormemente ha ayudado sobre el molino de la Cristiandad como también de individuos engañados. Negar que el Señor a menudo emplee agua en otras partes figurativamente es imposible; mantener que Él lo decía literalmente aquí es rebajar el sentido inmensamente y envuelve las peores consecuencias, como de una ordenanza salvadora ex opere operato. Esto es destacado, Yo podría añadir, que el Evangelio de Juan omite incluso la institución del bautismo y la Cena del Señor, ocupándose más allá que cualquier otro de la vida y el Espiritu.

 

 

Se dice en la Escritura que somos nacidos del Espiritu por medio del agua, nosotros deberíamos tener alguna aproximación de lo que los Padres trazaron de esto, y que es necesario sostener la construcción puesta en los Anglicanos y otros formulismos que aplican esto al bautismo. Su trato con esto pareciera ser realmente “licencioso”, “engañoso”, y “peligroso”, en desacuerdo con lo que nuestro Señor dice incluso en el v.5, más aún con Su omisión del “agua” en el v.6, además de esto si fuera posible con el lugar dado al bautismo en cualquier otra parte de las Escrituras. El bautismo puede ser la expresión formal del lavamiento de los pecados, nunca de la comunicación de vida, que es inequívocamente una falsa enseñanza.

 

Lo mismo ocurre en Juan 13 y 15, por no hablar de los capítulos 4 y 7. Compare por la figura de Ef 5:26, por la verdad expresada bajo 1 Cor 4:15, Santiago 1:18, 1 Pedro 1:23. Esto no es un rito dando honor a una clase oficial, sino a la palabra de Dios aplicada por Su Espiritu, trayendo a la muerte a la naturaleza que para que podamos vivir para Dios en Cristo.

Porque Cristo vino mediante agua y sangre; El purifica y expía (1 Juan 5). Él es la verdad, quien es la palabra de Dios aplicada en el poder del Espiritu, juzgando la antigua naturaleza e introduciendo la nueva. “Y vivo, no más yo, sino Cristo vive en mi” (Gal 2:20). Uno es la misma23 persona, pero una vida es comunicada que no tenía antes, no de Adán, sino de Cristo, el Segundo Hombre. Él es nacido de Dios, echo un participante de la naturaleza Divina a través de las grandes y preciosas promesas, habiendo escapado de la corrupción del mundo a causa de la concupiscencia. Tal es entonces ser nacido del agua y del Espiritu – un incomparable profundo pensamiento que ninguna forma de verdad, no obstante, esta debe ser preciada en su lugar y para el objeto que el Señor Quien instituyo esta tenía en vista. El bautismo fue la admisión formal; esta fue la confesión de Cristo en el terreno de Su muerte y resurrección, no de vivificación, que fue verdadero de todos los santos antes de Cristo, cuando no había bautismo Cristiano.

 

  1. {Observe que el humano “Yo” no cambia --el “Yo” de identidad es el mismo. Adan después de la caída siguió siendo Adan como antes de la caída, solo ahora el tiene lo que nosotros llamamos la vieja naturaleza..Cuando nacio de nuevo todavía era Adan, tenia la vieja naturaleza, pero también tenia una nueva naturaleza.}

 

Si el bautismo es realmente la señal y significado de vivificación, consistentemente debería negar la vida a los santos del Antiguo Testamento, o ellos debieron haber sido bautizados, lo cual no era cierto. Pero este es un claro terreno de falsedad. No hay ninguna razón para inferir que los doce fueron bautizados con el bautismo Cristiano; ellos bautisaron a otros, pero, al parecer, ellos mismos no lo fueron. ¿Entonces, ellos no nacieron de nuevo? Ni la circuncisión significa vida, y así conocemos que las almas nacieron de nuevo incluso antes que esto fuese impuesto a Abraham quien ya había sido justificado por la fe.

Por lo tanto, también, esto es importante de observar que el que es nacido de nuevo se dice que es nacido del Espiritu, omitiendo el agua, en v.6 “Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espiritu es espíritu”. La palabra (del agua, emblemáticamente) no puede hacer nada para vivificar sin el Espiritu, Quien es el agente eficiente en la comunicación de la vida de Cristo. Agua limpian, pero en sí misma no es capaz de vivificar; esta es la muerte de la carne. Este había sido solo carne antes; ahora, como creyendo en Cristo, el hombre es nacido de Dios (1 Juan 5); y cada naturaleza retiene sus propias características. Como la carne nunca se convierte en espíritu, así el espíritu nunca se degenera hacia la carne. Las naturalezas permanecen distintas, y el asunto practico del creyente es mantenerse a sí mismo por muerto a uno para que él pueda vivir en el otro por la fe del Hijo de Dios, Quien me amo y se dio a Si mismo por mí.24

 

 

Sumario

 

Dios es la causa del nuevo nacimiento por Su soberano acto, a través de la instrumentalidad de la Palabra. Algo de Dios es creído por el alma. Estas dos cosas van juntas. El nuevo nacimiento y la fe van juntas. Esto es simultaneo. El alma es así vuelta hacia Dios (conversión).

El soberano acto de Dios, a través de Su Palabra, que resulta en el nuevo nacimiento, significa que él estaba muerto para con Dios, que no tenía vida para Dios, es vivificado, esto es, echo vivo a través de Dios. Él tiene una nueva vida implantada interiormente por el este acto de Dios. En esto, la persona es echa participante de la naturaleza divina.

 Que las personas entiendan acerca de estas cosas es otra materia, y lo que la fe de las personas abraza es también otra materia. Esto vendrá bajo discusión en nuestro progreso. A continuación, nosotros veremos que para que una persona se arrepienta, él debe nacer de nuevo.25

 

 

 

 

 

  1. Exposicion del Evangelio de Juan, en el sitio Ver Collected Writings 15:324, 327-329 para una discusión cuando el agua es usada como una figura, y no se refiere al bautismo. Ver también 14:208, 246; 20:274, 284; 29:342; 31:51; 34:45.
    25. ¿Ver Libre albedrío? O, No del que Quiera, disponible del editor.