Pin It

LA CIENCIA CRISTIANA: UN ENGAÑO DEL DÍA.

 

Muchos de nuestros lectores no conocen esta nueva sociedad, que ha brotado de tierra Americana, y ya es demasiado fructífera en monstruosidades, aunque no sin seguidores en Europa generalmente como también en Gran Bretaña y sus colonias. Diferente al Mormonismo, que apela a sentimientos supersticiosos en las clases  más humildes, éste engaño posterior encuentra sus presas entre  los educados, cuyos oídos  están inclinados  a las frases bombásticas del escepticismo filosófico, sin conciencia ni fe. Como  fundado por una mujer, Mary Baker Eddy, no necesitamos sorprendernos que las mujeres predominen entre sus millones y una mitad sean hombres de todos los grados. Porque este es un día cuando el Dios verdadero es atrevidamente blasfemado; y la "Ciencia Cristiana" no es su menos culpable forma. "sanidades  metafísicas (no fe) es una de sus  marcadas  características; si  esto no hubiese  aspirado a más, uno podría haber dejado esto morir como un loco entre semejantes  vanidades. Porque ¿hay en Bedlam alguna manía más cierta que la noción, como también las razones  dadas para  éste, que "el hombre nunca  está enfermo, y la materia no puede estarlo? ¿"La enfermedad es un engaño? "No hay tal cosa como sufrimiento en el universo de un Dios bueno". "Tumores, ulceras, inflamaciones, dolores, espaldas  deformadas, son sueños, sombras, imágenes oscuras de lo mortal (¡) pensamientos que huirán ante la luz"..."hemorragias  y descomposición son creencias, imágenes  de pensamientos mortales súper inducidos sobre el cuerpo."

Declarar tales salvajes vapores los exponen a algunas  personas de  sano juicio. El insano puede ser dejado a la lógica de los hechos  como la mejor refutación. Tampoco tal verborrea habría llamado alguna cuenta en estas páginas, si tales caprichos no demandasen ser una religión. Como también una ciencia, y no una  nueva religión sino ¡la más antigua religión cristiana!  ¡Su clara e inteligente comprensión, de acuerdo a las reglas establecidas por el mismo Maestro! Tal pretensión, juntamente con su suicida base que sostiene que no hay ¡DIOS PERSONAL!", hace necesaria una firme denuncia.  Él es amor y luz en las hermosas  y verdaderas figuras de las Escrituras. Pero negar implícitamente Su creación de ángeles y hombres, como también de los cielos  y la tierra, es  huir frente a Sus Santas  Escrituras. Decir que  no hay otro pensamiento sino Uno, y no otra voluntad sino la Suya, es contradecir la Biblia de  Génesis a Apocalipsis, además de los más seguros  y tristes hechos ante nosotros cada día.

A través de un hombre, dice el gran apóstol,  el pecado entró al mundo,  y la muerte  través del pecado. Cuando el hombre cayó, "muriendo tú morirás" comenzó; y Adán fue padre solo después que él pecó. La raza  está caída. Enfermedades  físicas son los síntomas y evidencia de la mortalidad que es la porción de  cada hijo de Adán. Tampoco él negó los sufrimientos de este tiempo presente, aunque él los cuenta no dignos de ser comparados con la gloria venidera que debe ser revelada en nosotros. Porque sabemos, dice él,  que toda la creación gime y está con dolores de parto hasta ahora.

Si la locura que estamos analizando fuese consistente, negaría la muerte como también  la enfermedad y el dolor. Pero su inconsistencia es palpable y extrema. Porque si no hay realidad en la enfermedad, ¡no puede  haber lugar para la "sanidad",  que finalmente ellos  hacen uno de los principales  pilares de su sistema! Tampoco habría realidad en los poderes milagrosos que Cristo desplegó y confirió sobre Sus siervos al principio como señales para los incrédulos. ¿Cómo  puede ser la "Ciencia Cristiana" como un ángel  de luz para la enferma, sufriente  humanidad, si "la enfermedad es un engaño,"  y "no hay tal cosa como sufrimiento en el universo de un Dios  bueno"? ¿No es claro que la "Ciencia Cristiana" es el verdadero engaño, y no la enfermedad ni el sufrimiento? Cristo las sanó como  verdaderas  enfermedades, y las quitará completamente cuando Su reino de este mundo llegue.

La verdad es que esta pretenciosa locura es solo un avivamiento del Panteísmo pagano. En éste Cristo  ni siquiera tiene  el lugar que se le reconoce en el Corán del falso profeta de la Meca. Porque Él en aquel es reconocido como siendo el Juez, si no Salvador. Pero la señora Eddy guía a sus seguidores a negar un Dios personal que los musulmanes reconocen, y por tanto el juicio eterno que queda para los incrédulos. Un Dios impersonal debe ser  indiferente, una mera abstracción incapaz de amor y juicio. El Dios  verdadero es Aquel que ha enviado a Su Hijo al mundo para salvar a pecadores,  pero solo a los que creen. Todos los otros que escuchan solo añaden a sus otros pecados  el mayor pecado de  rechazar al Señor y Salvador, y el no creer a Dios. La Escritura es clara y decisiva  al mostrar que Aquel que debe juzgar a los malos  es el mismo Jesús que una vez sufrió por los pecados, el Justo por los injustos. ¡Qué licita agravación de su incredulidad, cuando  el resucitado y glorificado Salvador se siente para juzgar a aquellos que  han negado al Dios  verdadero como  también a Su Hijo! Decir que el "pecado" es una ilusión es sumergirse moralmente  más bajo que  un judío incrédulo. Los mismos paganos no son más falsos o audaces, aunque ellos  no tienen una idea adecuada de lo que es el pecado a la vista de  Dios. La "Ciencia Cristiana"  al negar sus raíces  roba a Cristo Su gloria moral como también lo priva  de Su gracia, y como Aquel que quita el pecado del mundo.

Si no existe un Dios  personal, si Él no es sino el pensamiento del cual formamos parte, es una consecuencia necesaria negar a Satanás, el pecado, el juicio, la encarnación, la redención; y la profesión de creer en Cristo o en el Espíritu o las Escrituras en algún sentido real: todo esto debe ser irreal, y en el tiempo debe ser puesto a un lado como siendo inconsistente con su propio sistema. Este es un anticristo, no es "Cristiana" ni tampoco "Ciencia."

Piense  nuevamente en cómo tal sistema destruye todas las más elevadas  relaciones, y deberes del cristiano. Es absurdo adorar un principio: uno solo puede  adorar a un Dios viviente y personal. Nuestra comunión es con el Padre y con su Hijo  por medio del Espíritu Santo. Con un Ser impersonal esto no puede ser, como es también  locura hablar de pensamiento, o amor en ese caso. "Su" no podemos decir,  salvo impropiamente.

Somos llamados a servir a un Dios vivo y personal, y solo a Él, ya que el Verbo  cuando se hizo carne lo hizo perfectamente; y Él es la verdad. Cada forma de Panteísmo mina y niega la responsabilidad que tiene una persona. Adherencia a un principio es una cosa  completamente diferente. Panteísmo o la "Ciencia Cristiana" son incompatibles con las  relaciones con Dios, y derriba el fundamento de moralidad; como aun más evidentemente  deja fuera la gracia, la redención, la nueva creación, y las nuevas relaciones que  Dios forma  en todos aquellos que reciben con fe a Cristo el Señor.

 

W. KELLY