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EL INTERÉS CENTRAL DE DIOS SOBRE LA TIERRA

 

Si el interés central de Dios sobre la tierra es ignorado,  ninguna parte de Su consejo en el tiempo puede ser conocido correctamente. El designio o interés en algún tiempo dado debe ser el centro o fundamento de todos Sus tratos con Su pueblo,  y los siervos en el tiempo son solamente útiles en la medida que ellos están en acuerdo con Su pensamiento; cuando ellos ignoran esto sus intentos por servir a menudo estorban Su propósito.

Es de gran importancia que comprendamos de las Escrituras cuál es el interés central de Dios en el tiempo. Si somos guiados por la palabra de Dios encontraremos que ha habido siempre algo especialmente ante el pensamiento de Dios que es Su principal interés en tiempo.

En los días de Noé es claro que el arca era la cosa peculiarmente ante Su pensamiento,  y es muy evidente que solamente aquellos que creyeron en el arca fueron salvados del diluvio,  de esa destrucción general. Ninguna persona reflexiva contemplando ese tiempo admitiría que quienes fueron salvados en el arca (tipo de Aquel que dice,  “Ahora es el juicio del mundo…Y si Yo fuese levantado sobre la tierra atraeré a todos los hombres a Mi” (Jn.12:31, 32),  y solamente aquellos que han obtenido libertad del juicio sobre el mundo,  encuentran que el mayor y principal interés de Dios era indisputablemente su más grande ganancia,  creo que este es el principio que es continuamente presentado en las Escrituras,  y puedo añadir aquí que nadie puede estar completamente preparado para toda buena obra,  si no es un estudiante de toda la Biblia,  como leemos en 2 Tim. 3:16, 17,  “Toda Escritura es dada por inspiración de Dios,  y es útil para doctrina,  corrección,  e instrucción en justicia,  para que el hombre de Dios pueda ser perfecto,  preparado para toda buena obra.”

Después,  cuando vemos a Israel como el pueblo de Dios redimido de la tierra de Egipto,  y aprendemos que Él moraba entre ellos (Ex.29:45, 46),  conocemos cual era Su interés central sobre la tierra en ese tiempo. Conectado con esto Él instruye a Moisés sobre el monte,  superior a la necesidad humana,  a hacer la tienda de testimonio conforme al modelo que le fue mostrado allí,  “figuras del verdadero”. Ciertamente es claro a cada estudiante de la Escritura que ninguno en Israel estaba en alguna forma en acuerdo con el pensamiento de Dios,  sino consideraba la tienda de testimonio (tipo de Aquel en quien están todas las misericordias de Dios para Su pueblo) como por excelencia el interés central de Dios sobre la tierra,  y solamente allí podía alguno acercarse a Él,  o podía Su pensamiento relacionado con el andar y caminos de Su pueblo ser conocidos. En el hecho natural el hombre bien puede intentar vivir y prosperar sobre la tierra sin el sol en el cielo,  como para un israelita conocer algo de Dios,  o para Dios,  aparte de la tienda de testimonio,  el Urim y Tumim estaban allí; el arca al escoger su lugar de descanso estaba allí; la declaración del pensamiento de Dios estaba allí. No había marchar sino en conexión con la tienda de testimonio. No es posible en el compás de este artículo agrupar todas las variadas e importantes bendiciones que fueron concedidas a Israel a través del tabernáculo de testimonio. Si el marinero en la más ruda tormenta del mar puede decir cuál es la posición de su barco al observar el sol,  cuanto más el interés central de Dios sobre la tierra debe serlo para Su pueblo en la hora de peligro y dificultad. Encontramos en las Escrituras que lo contrario sucedió a Israel,  y que,  cuando el arca de Dios fue tomada por los filisteos,  el nombre de Icabod describió su condición. Pero el fiel no quedaría bajo este reproche. El arca de Dios fue restaurada y finalmente llevada a su lugar por David. Pero es bueno que de paso notemos la forma en la cual esto fue efectuado.

Parece que este fue el primer pensamiento de David,  cuando asegurado del favor de Dios respecto al reino,  consultar con sus capitanes de mil y de ciento,  y con cada líder,  diciendo,  “traigamos el arca de Dios a nosotros: porque no hemos hecho caso de ella desde los días de Saúl” (1 Crón.13). Mientras más cerca está usted del Señor más Su interés central es conocido a su corazón. El arca ha sido olvidada en los días de Saúl. El hombre de Dios,  David,  en el tiempo de su prosperidad prueba que busca al Señor que lo había bendecido,  cuando él determina restaurar el arca a su lugar. La introducción del arca al principio por Moisés fue comparativamente una tarea más fácil,  que vencer toda la indiferencia con que esta había sido tratada por años,  y sacarla de las tinieblas a las cuales había sido consignada. Por tanto no debemos sorprendernos de que David haya tomado prestada la idea de un carro de los filisteos,  y que cuando él fue reprendido por este error,  él se haya enojado,  y atemorizado de traer el arca a sí mismo a la ciudad de David,  sino que él la llevó “a casa de Obed edom,  geteo,  y el arca permaneció con la familia de Obed-edom y en su casa tres meses. Y el Señor bendijo a la casa de Obed-edom y todo lo que tenía”. En 1 Crón. 15,  leemos que David es reavivado en su propósito de traer el arca,  y ahora él ve que “nadie debe llevar el arca de Dios sino los levitas”. “De manera que ellos trajeron el arca de Dios,  y la pusieron en medio de la tienda que David había levantado para ésta: y ofrecieron holocaustos y ofrendas de paz ante Dios.” Todas las dificultades han sido vencidas,  y hubo un día de gran bendición y alegría de corazón cuando el interés central de Dios vino a ser el interés central de David; y en ese día Mical,  quien había arriesgado su vida para salvar a David,  ahora lo desprecia en su corazón porque se ha hecho poca cosa a sí mismo ante el Señor; de este modo él fue separado de su conexión con la casa de Saúl. El gran efecto moral sobre cada uno consagrado al interés central de Dios es que él está allí,  y entonces no solamente fascinado con las cosas de Dios,  sino que él está moralmente distanciado de la influencia carnal a la cual él estaba naturalmente muy susceptible. ¡Qué maravilloso y bello es todo lo relacionado con el arca que he tratado débilmente de presentar y que es amplificado a la perfección por nuestro Señor Jesucristo!

Además,  cuando el templo fue edificado,  “los sacerdotes introdujeron el arca del pacto del Señor a su lugar,  en el oráculo de la casa,  al lugar santísimo,  bajo las alas del querubín” (1 Rey.8:6),  después la nube llenó la casa del Señor (v.10). El templo es ahora el principal interés de Dios sobre la tierra,  y en la oración de Salomón vemos las bendiciones que fueron conectadas y derivadas de este. No intento explicar el propósito de cada una de las ventajas que Salomón pidió a Dios conceder a cualquiera cuyo corazón se volviese a esta casa,  pero ya sea que esta fuese una materia para oración,  o una diferencia entre dos del pueblo,  o de ser heridos ante el enemigo,  o la discontinuación de la lluvia,  o alguna plaga,  o una plaga del propio corazón de uno,  o ser llevados cautivos por sus enemigos,  el único recurso en cada caso era orar hacia la casa del Señor, el principal y central interés de Dios sobre la tierra en ese tiempo. Leemos en Daniel 6:10 como Daniel en el momento más difícil,  con sus ventanas abiertas hacia Jerusalén,  se arrodillaba tres veces al día y oraba. Él,  aunque en Babilonia,  tenía respeto por el lugar donde estaba el principal interés de Dios sobre la tierra,  y desde allí él buscó SU favor. Como también leemos de Jonás en el vientre del pez,  “miraré hacia Tu santo templo.” Pero no necesito multiplicar las pruebas de los fieles que han buscado al Señor en esa dispensación,  y que reverenciaron la casa y esperaron todo desde allí. ¿Quién puede leer los canticos graduales y no ver el valor e importancia de la casa de Dios,  y que este era el interés central de Dios en ese tiempo?

Por otra parte vemos que existe una pérdida de cada bendición aunque grande pueda ser el celo por parte de alguno,  cuando la casa de Dios,  Su principal interés,  es pasada por alto. Ver Hageo 1:6,  Sembráis mucho,  y recogéis poco; coméis,  y no os saciáis; bebéis,  y no quedáis satisfechos; os vestís,  y no os calentáis; y el que trabaja a jornal,  recibe su jornal en saco roto. Ellos,  los retornados de la cautividad como lo vemos en Esdras comenzaron a edificar la casa del Señor,  pero cuando ellos fueron detenidos por sus enemigos ellos dejaron de edificar por 16 años. El profeta ahora les recuerda que todos sus esfuerzos por avanzar y promover sus propios intereses son sin valor mientras la casa del Señor,  y su principal interés sobre la tierra,  no es parte de sus intereses. Pero desde el momento que ellos hacen del interés de Dios su propio interés,  el Señor dice,  “desde este día os bendeciré.” Todo esto es profundamente aplicable a nosotros mismos con referencia a Cristo en este día.

Es muy interesante notar la forma en la cual nuestro bendito Señor actuó con relación al templo en Juan 2:15, 16. Leemos,  “y cuando Él hubo hecho un azote con cuerdas,  echó del templo,  y las ovejas y bueyes; y…derribó las mesas; y dijo a los que vendían palomas,  sacad estas cosas de aquí,  y no hagáis de la casa de Mi Padre una casa de mercancía,” en cumplimiento de las palabras,  “el celo de Tu casa me consume.” Este celo fue más notable porque todo estaba en el punto más bajo en ese tiempo,  y además el templo sería en breve reemplazado por Él mismo,  como Él podía decir,  “destruid este templo,  y en tres días lo edificaré.” Todo esto confirma en una manera muy clara lo que he estado presentando,  que excepto el principal interés de Dios sea nuestro principal interés no estamos en el rango de bendición. Encontramos un muy tocante ejemplo de la forma en que el santo es bendecido cuando está dedicado a los intereses de Dios en Ana la profetiza. Ella estaba consagrada al templo,  no se alejaba de allí,  sino que servía con ayunos y ruegos día tras día. El Señor,  como bebé,  estaba en el templo en manos de Simeón,  y de ella leemos,  “ella viniendo en el momento daba gracias al Señor,  y hablaba de Él a todos los que esperaban la redención en Jerusalén.” Cuando usted está andando a la luz que le ha sido dada,  usted está preparado para tener más,  como con la querida mujer de sobre 84 años; ella fue rápida en un momento para comprender la luz que estaba brillando en un lugar oscuro que los sabios de Israel no podían ver; oculta de los sabios y de los prudentes,  esa luz le fue revelada a ella.

Nuestro bendito Señor podía decir de Sí mismo que Él estaba “diariamente en el templo” y encontramos en Lc.21:37, 38 como Él frecuentaba este hasta el final. Después leemos en Lc. 24:53 que después de Su ascensión los discípulos estaban continuamente en el templo,  alabando y bendiciendo a Dios. En los primeros capítulos de Hechos encontramos que los apóstoles se identificaban a sí mismos con el templo. Ellos se aferraban a este como el interés central de Dios hasta que ellos comprendieron la iglesia. Ellos continuaban “diariamente en un acuerdo en el templo,” y todo el tiempo,  “el Señor añadía a la iglesia cada día a los que debían ser salvos.” Pienso que difícilmente podemos comprender la inmensa revolución que estos piadosos judíos al reconocer que Dios tenía ahora sobre la tierra un más grande interés que el templo,  y aun así estos que eran muy fieles al templo eran los mismos muy claramente competentes para ser el fundamento de la iglesia.

Ahora en Hech.2,  cuando el Espíritu Santo descendió,  todo el poder para instituir la casa y formar el cuerpo de Cristo había llegado,  aunque no había entonces revelación del cuerpo todavía. La muerte de Esteban es la gran crisis. Israel había ahora blasfemado contra el Espíritu Santo. Los ciudadanos habían declarado,  “no queremos que este hombre reine sobre nosotros”. Ahora,  el Señor Jesucristo,  a la diestra de Dios,  es el centro de todo gobierno divino sobre la tierra. Jerusalén no es más el centro. El Espíritu Santo ha manifestado a Esteban a Jesús en la gloria de Dios. El Espíritu Santo no solamente ha descendido del ascendido Cristo sino que también Él ha inaugurado la nueva línea al conducir a Esteban a Jesús en el cielo. Aquel que había sido en tipo el interés central de Dios sobre la tierra ahora Él mismo es visto como el interés central de Dios. Esto es lo que anuncia Esteban cuando declara,  “veo al Hijo del hombre a la diestra de Dios.” El exaltado Cristo,  el Cristo en gloria,  es ahora el interés central de Dios sobre la tierra. Muchos estarían dispuestos a admitir esto,  pero la cuestión es,  y aquí muchos están en oscuridad,  ¿cómo es esto efectuado? ¿Cómo puede ser Cristo en el cielo el interés central sobre la tierra? El Espíritu Santo ha descendido,  y llenó toda la casa donde estaban sentados,  y Él llenó a cada uno allí. De este modo,  como he dicho,  el poder ha descendido para efectuar todo el placer de Dios. Debemos tener en mente que nuestro bendito Señor,  cuando rechazado aquí por los Suyos,  en Mt.16:16,  anuncio que sobre esta Roca edificaría Su asamblea,  y todos los poderes del infierno no prevalecerían contra ella. Esto ha sido cumplido Hech.2,  pero el Espíritu Santo moraba entonces en cada uno en la casa,  y por tanto estaba allí todo el poder para guiar a cada uno en el conocimiento del misterio de Dios,  la revelación de esto no había sido aun dada. Creo que es de toda importancia que hasta que veamos a la iglesia,  el cuerpo de Cristo,  revelada y comprendida,  el interés central de Dios sobre la tierra no será conocido. Si aceptamos esto,  y ciertamente cada cristiano debiese estar preparado para aceptar esto,  que el interés central de Dios ahora sobre la tierra es Cristo,  es de toda importancia que conozcamos como Cristo en el cielo puede ser el interés central de Dios sobre la tierra. Ciertamente si Su cuerpo está aquí sobre la tierra es evidente que por Su nombre pueda esto ser mantenido. Esta es la forma de Dios de efectuar esto,  y ciertamente esto no podría ser sobrepasado,  o sustituida por otra cosa. El Señor viene a los Suyos reunidos a Su nombre; Su lugar está en medio de la asamblea. Pero Él es más,  Él es Cabeza de cada uno de los Suyos. Cada uno tiene uno y el mismo Cabeza. “Por un Espíritu todos fuimos bautizados en un cuerpo.” No perdemos el hecho de Su presencia en nuestro medio porque Él es el Cabeza de Su cuerpo la iglesia,  pero esto añade considerablemente a nuestra bendición que Él no solamente está allí como uno más grande que la nube de gloria en el tabernáculo o templo,  sino que Él está allí para ayudar e instruir a cada miembro de Su cuerpo; ya que todos nuestros recursos se encuentran en Él. Allí están ocultos todos los tesoros del conocimiento y la sabiduría. Entonces la iglesia como el cuerpo de Cristo es el interés central de Dios sobre la tierra.

Es necesario,  en vista a comprender el misterio,  la iglesia como el interés central de Dios ahora sobre la tierra,  comprender la forma y manera en la cual al principio fue divulgado. La primera indicación de esto fue hecho a Saulo de Tarso en las memorables palabras,  “¿Por qué me persigues?” Pero esto fue en conexión con su conversión. Esto al principio puede parecer de poca importancia,  pero se encontrará que la forma en la cual alguna verdad es al principio revelada lleva consigo las principales características que están siempre conectadas con la verdad. A Saulo de Tarso,  detenido por la luz de la gloria de Dios,  y cuando escuchó Su voz por primera vez,  le fue comunicado el importante hecho que los santos ahora sobre la tierra Él puede llamarlos “Mí”,  como dice Él,  con referencia a ellos,  “¿Por qué me persigues” es en conexión con la luz del evangelio de la gloria de Cristo” brillando sobre el primero y principal de los pecadores hay,  repito,  en conexión con esta gracia a él mismo,  otra clara distinta bendición revelada,  que aun el alma convertida sobre la tierra es una parte de Cristo sobre la tierra,  aunque Cristo mismo está en el cielo. La luz fue para obligar al pecador perdido a ver al Salvador,  pero en adición a esto,  no solamente la luz del evangelio de la gloria de Cristo llega hasta aquí para guiarlo a la gloria,  sino que como un salvado es una parte de Cristo en el cielo aunque todavía está sobre la tierra. De esta manera el comienzo de la bendición para el alma está conectado con el interés central de Dios sobre la tierra. Puede alegarse que el pecador a su conversión no recibe idea de su llamamiento de lo alto aquí. Eso es completamente verdadero; pero el evangelista enviado desde el Cabeza en el cielo está obligado a conocer eso,  y al hacerlo,  no solamente desea la salvación del pobre pecador,  sino que se regocija en que cada salvado es un miembro del cuerpo de Cristo para Él sobre la tierra. Hay dos ministerios,  el ministerio del evangelio y el ministerio de la iglesia,  pero hasta que este último sea conocido,  el alma no tiene una comprensión de alguna parte de su bendición como esta está en el pensamiento de Dios.

No necesito añadir más. Conceda el Señor que cada lector de este articulo pueda ver que si él no ve que Cristo en el cielo es el gran tema central de Dios sobre la tierra,  él debe ser defectuoso en cada parte de la circunferencia; y que,  sea que con relación a sus propios intereses o los intereses de Cristo,  él es incapaz de comprender algunos de estos justamente sino no los conecta con el interés central de Dios sobre la tierra,  Su propio Hijo,  por quien,  todo el placer y buena voluntad de Dios ha sido efectuada. Y es solamente en la medida que estamos en concierto con Él,  a través del Espíritu,  que comprendemos nuestro llamamiento,  que estamos en el poder del Espíritu,  y somos efectivos en el servicio.