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JONATÁN Y SUS TIEMPOS

 

Hay una sorprendente similaridad entre Jonatán del Antiguo Testamento con Bernabé en el Nuevo Testamento. Ambos tienen un espíritu caracterizado por gracia y afección, y fueron también claramente usados por Dios en su día. Pero también ambos manifestaron deplorable debilidad en un momento de crisis. Bernabé rompió con Pablo, el vaso especial del Espíritu en ese tiempo; y Jonatán se separó de David, el elegido de Jehová para el trono de Israel. En ambos casos, la afección natural fue la trampa; Bernabé no podía separarse o alejarse de Marcos, y Jonatán de Saúl.

 

La caída de estos muy excelentes santos es registrada para nuestra propia instrucción. Quizás no hay nada que estorbe la plena lealtad a Cristo como las afecciones naturales. Encontramos difícil darle a Él el lugar de absoluta supremacía en nuestros corazones y vidas. Leví es especialmente recomendado en Deuteronomio 33:8-11 porque en el día del becerro de oro dijo "de su padre y madre: nunca los he visto; tampoco reconoció a sus hermanos, ni a sus propios hijos". En Lucas 14:26 el Señor Jesús señala un camino similar para todos aquellos que desean ser sus discípulos. Lo natural debe estar sujeto a lo espiritual si queremos seguirle en tal camino. El rechazado -nuestro Dios en "la semejanza de carne pecaminosa" estableció esto enfáticamente: "El que ama padre o madre más que a Mí no es digno de Mí" (Mateo 10:37) ¡Qué prueba para nuestros corazones!

 

Jonatán -"Jehová ha dado" (como un verdadero don de Dios a Israel como lo fue Pablo a la Iglesia) - aparece en un muy mal tiempo en Israel. El rey escogido por el pueblo ya había fracasado. El mismo enemigo del cual éste fue especialmente señalado para salvar a Israel (1ª Samuel 9:16) estaba oprimiendo tristemente a la nación. El pueblo estaba en todo lugar completamente desarmado (sólo se permitía al rey y su hijo tener espadas); y las herrerías estaban cerradas por orden de los Filisteos para que estos no forjasen armas. El tiempo de Dios no ha llegado aún para que David sea manifestado en escena, por lo tanto toda la escena era una de desesperanza. Lo terrible de esto sólo se realiza cuando recordamos que Israel, era el pueblo elegido por Dios para la bendición y guía de las naciones sobre la tierra. Ellos han venido a ser absolutamente degradados e impotentes por su infidelidad a Dios. ¿No hay aquí un cuadro de la actual desesperada condición de la Iglesia de Dios vista en su responsabilidad?

 

Pero Dios nunca está sin recursos. En cada emergencia Él tiene a Su hombre. De esta manera Jonatán fue levantado, "aquella hermosa flor que Dios hizo florecer en el desierto de Israel en ese momento de aflicción" (JND). Su historia puede ser dividida en tres partes;

 

    Su relación a Jehová

    Su relación a David

    Su relación a Saúl

 

La segunda parte cubre la más extensa parte en el registro inspirado. En 1ª Samuel 14: él es absuelto porque el pueblo declaró "él ha obrado con Dios en este día" (v.45). Es una gran cosa trabajar con Dios, y  esto no debe  confundirse con trabajar para Dios. Trabajar con Dios es tener Su pensamiento para el momento, de manera que el obrero se mueve como lo hace Dios, y en la forma que Él le señala. Vemos esto ilustrado en los Hechos de los apóstoles, y éste es el secreto del éxito espiritual. Tal discernimiento es el fruto del ejercicio de corazón ante Dios, y esto no pude adquirirse de otro modo.

 

Jonatán estaba angustiado por el estado de cosas en Israel. No dudamos que la oración estaba detrás de aquellos momentos cuando dijo a su paje de armas "pasemos a la guarnición de los filisteos". Éste fue un paso de fe. Dos hombres pero con una espada entre ellos, ¡Marchando a atacar a un poderoso enemigo, acampado en las alturas, y prácticamente inaccesible!

 

"NO LO DIJO A SU PADRE"

 

No había en esto un deseo de ocultar algo, pero los hombres que no tiene fe son aptos para desalentar y estorbar a quienes si la tienen. David ciertamente nunca habría descendido al valle de Ela si hubiese dado atención a Saúl (1ª Samuel 17:33). Era mejor tener la cooperación de un alma humilde como la de un anónimo escudero, poseído de fe, que la aprobación y apoyo del monarca que no tenía ninguna fe. Saúl tenía las formas de la religión alrededor de él, el sacerdote de Jehová estaba allí, llevando un efod, y el arca no estaba lejos. ¡Pero de qué valen las formas si falta su poder! La pasada o actual historia de la Cristiandad es una respuesta suficiente a esto.

 

Notemos que Jonatán y el escudero son ambos jóvenes, somos inclinados a conectar prominente fe con la edad y la experiencia. Pero la Escritura abunda con extraordinarios ejemplo de fe en jóvenes. David escribió la mayoría de sus salmos antes que alcanzase la edad de treinta años; Daniel y sus piadosos compañeros estaban todavía en su juventud cuando tomaron su posición por Dios, Eliu dio expresión a su más sana sabiduría que los más venerables amigos de Job, y de Timoteo, Pablo podía decir, "no tengo a nadie que se interese tan sinceramente por vosotros" (Fil.2). Deberíamos por tanto estimular a los hermanos jóvenes a ejercitarse espiritualmente acerca de la condición de cosas alrededor de ellos, y en lo concerniente a las profundas necesidades existentes. Para que puedan  estar preparados como Isaías a decir: "He aquí, envíame a mí" (Isaías 6:8). La única persona claramente llamada "un varón de Dios" en el Nuevo Testamento fue el comparativamente joven Timoteo (1ª Timoteo 6:11.) Aún así él era tímido, de carácter sensible, no diferente a Jeremías en sus primeros días. Pero la gracia sabe como fortalecer y dar valor y libertad a aquellos cuyo corazón es justo para con Dios, y que desea ser usado por Él.

 

Jonatán y su escudero lo mostraron aquel día.

 

UN MUY SIMPLE RAZONAMIENTO EN SUS ALMAS

 

"Ven, pasemos a la guarnición de estos incircuncisos, pude ser que Jehová obre por nosotros: porque Jehová puede salvar con muchos o con pocos" (1ª Samuel 14:6). Para Jonatán los Filisteos, cual haya sido su número y poder, eran simplemente "estos incircuncisos", eran hombres que no estaban en relaciones con Dios. Por otra parte, Israel si tenía relaciones con Dios, de allí el dos veces repetido nombre de pacto con Israel "Jehová". La fe en Jonatán por tanto no podía ver ninguna dificultad. Si Dios no estaba con los Filisteos, estos no tenían ningún poder verdadero; y si Dios estaba realmente con Israel, entonces el Todopoderoso poder de Dios estaba a la mano, si sólo la fe podía usarlo. ¡Qué fascinantemente simple es todo esto! ¿Hemos aprendido esta lección y deploramos la falta de poder real en la Iglesia de hoy? ¿No es la Iglesia todavía el templo de Dios, y no permanece el Espíritu de Dios todavía en ella? (1ª Corintios 3:16). ¿Qué más necesitamos, sino una simple y justa fe para ir adelante en verdadera dependencia de Él?

 

Jonatán sintió, y justamente, que si Dios se estaba moviendo, los números no significaban nada. "Para Dios es lo mismo salvar con muchos o con pocos". Gedeón realizó la libertad de Israel sólo con trescientos hombres, premunidos, no con armas, sino con vasijas, antorchas y trompetas (Jueces 7). Pablo nos recuerda "que el que planta y riega no son nada, sino Dios que da el crecimiento" (1ª Corintios 3:7). Dos o tres hombres humildes, sin recursos visibles, moviéndose y predicando el Evangelio de Cristo, fueron una vez descritos como "los que trastornan el mundo han llegado hasta aquí" (Hechos 17:6).

 

Además, Jonatan tenía la conciencia en su alma de su lazo con el pueblo de Dios -con Israel. De allí sus palabras en el v.12, "Jehová los ha entregado en manos de Israel". Observamos la misma característica en David cuando salió a encontrar al gigante, "para que toda la tierra conozca que hay Dios en Israel... Él te entregará en nuestras manos" (1ª Samuel 17:46-47). En ambos casos no hubo una acción independiente. La fe fue realmente propia, y ellos actuaron por y con la nación que Dios reconocía como suya. Saúl estaba completamente destituido de este sentimiento: de allí sus palabras en 1ª Samuel 14:24 -"mis enemigos". En todas nuestras labores y conflictos, nunca olvidemos que somos parte de esa gran unidad divina, el cuerpo de Cristo. La mayoría de nuestros hermanos pueden estar tal vez en una condición espiritual baja, pero a pesar de ellos son nuestros hermanos, y la Iglesia, cual sea su estado, todavía es reconocida por Dios sobre la tierra. Sirvamos por tanto como representándola, para su edificación y bendición.

 

Jonatán pidió por una señal, que en gracia le fue concedida. Dos hombres se propusieron mostrarse al enemigo, y si éste último les decía "quedaos allí hasta que vayamos a vosotros" ellos permanecerían donde estaban, y verían lo que Dios haría; pero si el enemigo decía, "venid hasta acá" ellos aceptarían el llamado como la seguridad de la completa victoria por parte de Dios. No perdamos la lección de esta señal. "Venid hasta acá" era el lenguaje de la absoluta y complaciente seguridad. Un único peñasco habría destruido a los dos hombres que penosamente subían, pero nada de eso ocurrió, tan seguros estaban los Filisteos, que mostraban de esta forma su menosprecio por estos dos hombres. Nada es más mortal que el sentido humano de poder y seguridad; pero nada es más bendecido que un sentido espiritual de debilidad y dependencia de Dios. Cultivemos esto último de manera creciente.

 

Tan pronto como Jonatán y su escudero alcanzaron la cima ellos comenzaron a matar, y simultáneamente Jehová produjo un terremoto. A esto siguió el pánico. Los Filisteos huyeron, matándose aparentemente el uno al otro. De esta manera actuó Dios para deshacer a este insolente enemigo.

 

Los vigías de Saúl reportaron esta conmoción, pero el rey no estaba en el secreto, ni el sacerdote, quien hizo traer el arca, y preguntó a Dios, no recibiendo ninguna respuesta de parte de Él. Dios no estaba interesado en estos formalistas religiosos, sino que estaba actuando aparte de ellos, como lo hace frecuentemente hasta nuestros propios días.

 

EL ÉXITO ATRAE INVARIABLEMENTE  NÚMEROS

 

Aquellos del pueblo de Dios que han ido a los Filisteos (el escritor inspirado la llama con menosprecio "hebreos" no "Israelitas"), y otros que se han ocultado, ahora aparecen para tener parte  en la victoria. Traidores y cobardes están ahora dispuestos a identificarse y ponerse al lado de Dios, ahora que este lado era triunfante. Siempre ha sido así; pero incomparablemente más agradable a Dios es la piadosa minoría que se ha adherido a Él, y estaban dispuestos a aceptar el reproche y los peligros por causa de su Nombre. Aquellos que temen a Dios en Malaquías 3:16, y "el resto en Tiatíra" (Apoc. 2:24) son ejemplos de esto.

 

El resto de 1ª Samuel 14 es más bien la historia de Saúl que la de Jonatan. El pobre ignorante  rey casi vuelve la victoria en desastre. La mezcla de la carne en los movimientos divinos tiene siempre que temerse. La prohibición de la locura de Saúl de no comer hasta que la tarea haya sido cumplida guió al espantoso libertinaje del pueblo, como siempre lo hacen todas las prohibiciones innecesarias. Jonatán tuvo sus ojos abiertos al desobedecer, aunque inconscientemente, a su padre (porque comió algo de miel); David, por el contrario dice, "el mandamiento de Jehová es puro, e ilumina los ojos" (Salmo 19:8). Esto significa que verdadera iluminación se encuentra en el camino de la obediencia a Dios.

 

Las formas de religión todavía son reconocidas por el rey que edifica un altar - (el primero que edifica a Jehová), y pregunta al sacerdote acerca de una nueva persecución de los Filisteos. Se halla él mismo divinamente ignorado, él sospechó de un desagrado divino por alguna razón; pero estaba tan lejos de Dios que nunca se le pasó por la mente que él mismo era el ofensor. ¡Qué engañosa es la carne!

 

Cuando se echó la suerte, ¡él pasó sentencia de muerte sobre el propio Jonatan! Ignorancia y locura difícilmente hubiesen ido más lejos. Pero el sentido común del pueblo se rebeló contra la estupidez del rey. "¿Morirá Jonatan, quien ha obrado esta gran salvación en Israel?". Así terminó el asunto. Saúl volvió a su casa, y los Filisteos se alejaron sin un nuevo castigo. Todo el capítulo es profundamente humillante en su exposición de la locura de la carne religiosa, da alegría al corazón considerar que Dios puede obrar, aún con los más débiles instrumentos; que son justos en los motivos de sus corazones hacia Él, y que pueden confiar en Él completamente.

 

Desde este punto de la historia de Jonatan se mezcla con aquella de David. Por alguna razón él no tuvo parte en el valle de Ela, aunque Jonatan parece haber estado en el campamento de Israel en aquel tiempo. ¿No fue Jonatan en ese momento un vaso "apto para el uso del Maestro?" (2ª Timoteo 2:21). No debemos pensar que porque un hombre sea el instrumento adecuado para el uso de Dios en un momento debe también serlo para otro. La fe en el más escogido de los santos fluctúa seriamente, vemos esto en Elías muy claramente. Pero la soberanía de Dios es la más probable explicación de la inactividad de Jonatán en presencia de Goliat. Una de las grandes lecciones del libro de los Hechos es que Dios actúa cómo y cuando quiere, usando a quien quiere. Su tiempo ha llegado para introducir a David al pueblo; de acuerdo a ello el joven fue manifestado en toda la simplicidad de su fe, contrastándose completamente con la aparatosa formalidad y espiritualidad muerta del hombre elegido como rey.

 

Cuando David retornó del conflicto con la cabeza del Filisteo en su mano. Las afecciones de Jonatán van hacia él. David podía decir de Jonatán después de su trágica muerte, "Muy agradable me has sido, tu amor más agradable que el de las mujeres" (2ª Samuel 1:26).

 

NO HAY SUSTITUTO PARA EL AMOR

 

Nada que el ingenio de hombre pueda planear, logra tomar su lugar. "Las muchas aguas no pueden apagar el amor... (Cantar 8.7). Jehová se lamentaba con respecto a Israel, "me he acordado de ti, de tu juventud, del amor de tus desposorios cuando ibas tras de Mí en el desierto en una tierra no sembrada. Israel era santo a Jehová... así dice Jehová, ¿Qué iniquidad vieron vuestros padres en Mí que se alejaron?" (Jeremías 2:1-5). En Apocalipsis 2 escuchamos la reprensión del Señor a Efeso, "Tengo contra Ti que has dejado tu primer amor". Las obras están allí; ortodoxia y el orden eclesiástico también; pero el decaimiento del amor extiende su sombra sobre todo.

 

David volviendo de matar a Goliat es un tipo de Cristo resucitado. Sólo de esta manera el cristiano le conoce ahora (2ª Corintios 5:16). En Su muerte Él hizo expiación por nuestros pecados; le puso fin, ante Dios al viejo hombre de pecado y corrupción; y Él derribó el poder de cada enemigo. Él es ahora el hombre exaltado en el cielo, que una vez descendió a las partes más bajas de la tierra, y que ha ascendido también sobre todos los cielos para llenar todas las cosas (Efesios 4:10). Ciertamente nuestras almas se regocijan cuando piensan de Él de este modo. Ciertamente nuestras afecciones le siguen al lugar donde Él ha ido. ¿Qué lugar puede tener el mundo en las mentes y corazones de quienes tienen el bendito conocimiento de Aquel a quien el hombre rechazó aquí, y que ahora está honrado allí?

 

JONATÁN AMO A DAVID

 

Como a su propia alma y dio pruebas de su amor al despojarse por él. La extensión de su renuncia es destacable. "Jonatán se despojó de sus ropas y las dio a David aún de su espada, y arco y su cinto" (1ª Samuel 18:4). Fue una gran cosa dar a David su ropa y vestidos, pero para un soldado dar sus armas fue algo extraordinario. ¡Cuán grande entonces fue la afección de Jonatán por David!

 

Encontramos a Pablo despojándose en Filipenses 3, si alguna otra persona en su día pensó que tenía de lo cual jactarse en la carne, él tenía más. Cada ventaja natural, racial, religiosa y moral era suya. Pero a la primera vista del Cristo glorificado todas estas ventajas perdieron para él su valor para siempre. "Las cosas que eran para mí ganancia las tengo como pérdida por causa de Cristo". Esto no era el acto impulsivo de un entusiasmo momentáneo, sino la estimación de un hombre que estaba aprendiendo el verdadero valor de las cosas de arriba y de abajo. Pablo no se vuelve de su primera devoción a Cristo como Jonatán de su primera devoción a David. Ambos amaron sus objetos hasta el fin de la vida después de años de inigualables sufrimientos y reproches por Cristo (y la historia puede ser leída en forma abreviada en 2ª Corintios 11). Pablo podía decir, "Sin duda tengo todas las cosas por basura por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús nuestro Señor: Por Quien he perdido todas las cosas y las tengo por basura, para poder ganar a Cristo" Filipenses 3:8-9.

 

"Las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron" (Romanos 15:4). Hermanos, ¿Qué es lo que hemos aprendido de Jonatán y de Pablo? El último escribe apelando a todos nosotros "ser imitadores de mí" (1ª Corintios 11:1), añadiendo "como también yo de Cristo". Revisemos nuestro camino cristiano. ¿A qué hemos realmente renunciado por Aquel a quien profesamos amar? ¿A qué apreciados ídolos hemos renunciado? ¿Hasta qué extensión hemos tenido parte en Su rechazo? Claramente se veía que Pablo y su compañero estaban recorriendo un camino de pérdida; ellos fueron hechos "un espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres" (1ª Corintios 4:9). ¿Se ve esto claramente en nosotros? Pueda Dios por Su bendito Espíritu ejercitar nuestros corazones y conciencias en cuánto a esto.

 

El contraste entre la actitud de Saúl y Jonatán hacia David fue muy grande. El pobre rey celoso, ahora frecuentemente atormentado por un espíritu malo (tipo del último rey que reinará en Jerusalén antes de la gran aparición) que odiaba a David y quería destruirlo (1ª Samuel 19:1). Jonatán por su parte "se deleitaba en David". Ésta era la roca sobre la cual padre e hijo se dividían, y esto era irrevocable. En igual manera hoy el destino eterno de cada hombre está determinado por la actitud de su alma hacia el Hijo de Dios. "El que cree en Él no es condenado; pero el que no cree ya ha sido condenado, porque no ha creído en el Nombre del unigénito Hijo de Dios" (Juan 3:18). "Qué pensáis del Cristo" es la gran cuestión sobre cada persona a quien esto es presentado. El joven rico de Marcos 10 era todo lo que podía desearse, moralmente y de otra manera; la dificultad era en cuanto a Cristo; él no vio suficiente en el Señor para perderlo todo por Su causa.

 

La separación de aquellos para quienes, Cristo es todo, y aquellos para lo cual es poco o nada, es realmente muy seria. Testigo de ello Sus propias palabras en Lucas 12:51-53 "No pensáis que he venido a dar paz sobre la tierra, no, sino división; porque habrá ahora cinco en una casa divididos, tres contra dos, y dos contra tres. El padre estará contra el hijo, y el hijo contra el padre; la madre contra la hija, y la hija contra la madre, etc.", cuales hayan sido las materias de contención que  entre los hombres antes de Su venida a la tierra, todo ha sido eclipsado por Su venida y rechazo. Cristianos con corazones divididos abandonaron a Pablo en la hora de su más profunda necesidad porque no estaban preparados para identificarse con la desgracia y privaciones que venían sobre él por causa de Cristo (2ª Timoteo 1:15 y 4:16-17).

 

Jonatán estaba dispuesto a hablar por David. Su amonestación dada en 1ª Samuel 19:4 es profundamente tocante: "No peque el rey contra su siervo, contra David; porque él no ha pecado contra él; porque sus obras han sido muy buenas... mató al filisteo, y Jehová hizo una gran libertad por medio de él para todo Israel". Estas palabras casi expresan el hablar del cristiano respecto a su Señor y Salvador. ¿Quién se atreve a inculpar las palabras u obras del Hijo de Dios, y quién puede negar que Él ha realizado una gran salvación para Su pueblo? (Hebreos 2:3). David "puso su vida en su mano". Nuestro bendito Señor fue infinitamente más allá que esto, porque Él puso su vida por Sus ovejas. "Nadie me la quita, sino que Yo mismo la pongo. Y tengo poder (autoridad) para volverla a tomar. Este mandamiento he recibido de mi Padre" (Juan 10:18).

 

Jonatán recordó a su padre que en el momento de la victoria de David sobre Goliat -"Tú vistes esto, y te regocijaste". Pero esto fue una emoción pasajera; ni un vestigio de sentimientos divinos se alojaron en su alma. Éste es como los oyentes que son asemejados a pedregales, que son muy emocionales, y que parecen estar llenos con gozo divino cuando las maravillas de la gracia le son mostradas, pero todo esto pasa rápidamente como el rocío ante los rayos del sol (Mateo 13:20-21).

 

Fue bueno que Jonatán hablara por David, y también que nosotros estemos siempre dispuestos a hablar por el Señor Jesús; pero la debilidad de Jonatán estaba en el hecho de que no estaba preparado para seguir a David en su rechazo. Él nos recuerda algo de Nicodemo en el Nuevo Testamento.

 

LA PLÁTICA A LA MEDIANOCHE

 

Con el Hijo de Dios como se registra en Juan 3 evidentemente deja su impresión sobre el alma de Nicodemo, porque lo encontramos después defendiendo Su causa ante el concilio en Juan 7:50, y exponiendo su propia cabeza al menosprecio de sus compañeros. Pero todavía no estaba preparado para tomar su parte con el Nazareno, y compartir el reproche y vergüenza que venía sobre Él día tras día. Gracias a Dios, Nicodemo brilló claramente al final. Cuando todos los otros habían huido, Pedro haciendo peor, Nicodemo ayudó a José de Arimatea en la sepultación del Señor. Su alma justa estaba traspasada por la gran injusticia de la cual él mismo había sido testigo. El retraso ya no era más posible, la timidez fue arrojada al viento; y él aceptó ser visto por todos y que vieran ellos que amaba y honraba al rechazado Hijo de Dios. Verdaderamente, "los primeros serán últimos, y los últimos primeros" (Mateo 20:16).

 

Dios nunca está limitado en sus recursos. Conforme a ello, tiene instrumentos aparte de Jonatán para ayudar a su perseguido siervo. Mical por medio de una astucia logra que David escape cuando Saúl se había propuesto matarlo en su cama, y Samuel lo acogió en su casa cuando la suya no estaba a su alcance. Cuando Saúl trató de cogerlo allí, el Espíritu de Dios vino sobre él en una manera sorprendente, testimoniando de este modo al terco rey la inutilidad de pelear contra Dios (1ª Samuel 19:11-24).

 

Pero pronto los amigos se encuentran nuevamente, y David pregunta a Jonatán: "¿Qué he hecho? ¿Cuál es mi iniquidad, y pecado ante tu padre que busca mi vida?" (1ª Samuel 20:1). Se arregló entonces que David se ausentara de la mesa real presentando como excusa una ocasión especial de ir a Belén a cumplir un sacrificio anual con su familia, y que Jonatán le reporte  lo que el rey decía acerca de esto. Los lectores de las Santas Escrituras se asustan cuando leen esto:

 

ACTOS DE DUPLICIDAD

 

Cometidos por personas generalmente recomendadas por el Espíritu de Dios, y se sorprenden de cómo pueden ser estas cosas. La falsedad de Rahab concerniente a los espías, y la conducta de David en el incidente que tenemos ante nosotros son ejemplos de ello. Pero ¿Por qué nos sorprendemos? ¿Es la carne mejor en el santo que en el pecador? ¿Pueden un número de años de comunión con Dios mejorarla, o hacer al santo menos expuesto a la tentación? ¡Esto es como esperar que el leopardo cambie sus manchas y el etiope el color de su piel! El lenguaje del Espíritu Santo en Romanos 7:7 es claro en cuanto a esto. "La mente carnal es enemistad contra Dios, porque no se sujeta a la  ley de Dios, tampoco puede hacerlo" Su desesperanzadora depravación, y empedernida hostilidad a todo lo que es de Dios, es declarada de este modo.

 

Pero nada está más allá del pensamiento del Espíritu que aprobar o excusar las manifestaciones del mal en quienes están cerca de Dios: realmente, el principio opuesto se encuentra en las Escrituras. De este modo Dios dijo antiguamente a Israel: "sólo a vosotros he conocido de las familias de la tierra; por tanto os castigaré por todas vuestras iniquidades" (Amós 3:2); y los creyentes son advertidos de que si ellos le llaman Padre a quien sin acepción de personas juzga de acuerdo a las obras de cada hombre, ellos deben pasar el tiempo de su peregrinación aquí con temor (1ª Pedro 1:17). Y la misma Epístola nos dice que "el tiempo ha llegado y el juicio debe comenzar por la casa de Dios" (1ª Pedro 4:17).

 

LOS DESVÍOS DE LOS SANTOS

 

En las dispensaciones del Antiguo y Nuevo Testamentos se registran, porque el Espíritu de Dios es un fiel Biógrafo, y nos cuenta lo peor y lo mejor de aquellos en quienes Él está interesado, y sus lamentables deslices son usualmente registrados sin comentarios, de manera que podamos ejercitar nuestras mentes y corazones cuando leemos, y formarnos un juicio de lo que conocemos generalmente de las Escrituras, en cuanto a lo que es agradable a Dios y lo que no lo es.

 

Hasta que el gran cambio se realice a la venida del Señor Jesús, cada mal concebible es posible, aún para el más devoto. Pero nuestros desvíos son insondablemente más serios que los de Rahab, David, o Jonatán, porque nosotros hemos visto el juicio de Dios de la carne en la muerte de Su Hijo (Romanos 8:3), y hemos profesadamente aceptado Su juicio. En las palabras del apóstol, "los que son de Cristo han crucificado la carne con sus afecciones y codicias" (Gálatas 5:24).

 

Para volver a Jonatán. Él puso en peligro su vida por repetir la historia de David ante el rey. El incidente de las flechas que siguió no necesita detenernos aquí. La brecha entre Saúl y David era  definitiva. Profundamente conmovedora fue la separación entre David y Jonatán, "ellos se besaron el uno al otro, y lloraron, pero David lloró más" (1ª Samuel 20:41). El amor entre ambos era realmente sorprendente, pero el punto débil era serio. Jonatán se podía despojar por David, y también podía hablar de él y por él, y besarlo; pero no estaba dispuesto a tener parte en su rechazo. Conforme a esto uno (David) fue donde podía al lado de las montañas y cavernas, y el otro retornó a la confortable ciudad. Pero ¡Jonatán terminó sobre la muralla de Betsan, mientras David ascendió al trono!

 

La suprema cuestión para nuestras almas hoy es ésta: ¿Hasta qué punto estamos preparados para identificarnos con Cristo? El verdadero camino es claramente indicado para nosotros por el mismo Señor en Juan 12:24-26. Él, como el verdadero grano de trigo, debía "caer a tierra y morir" porque sólo de este modo el granero de Dios podía llenarse. Aparte de la muerte, Él no debía quedar solo para siempre. Pero

 

NOSOTROS MISMOS SOMOS GRANOS DE TRIGO

 

Y se espera que aceptemos la muerte también. Sólo de esta forma podemos llevar fruto para Dios. "El que ama su vida la perderá, y el que pierde su vida en este mundo la encontrará. Si alguno me sirve, sígame, y donde Yo estoy, allí estará también mi siervo, si alguno me sirve Mi Padre le honrará", aceptamos la muerte en principio en el bautismo, ¿Pero la hemos realmente aceptado en la práctica? Si lo hemos hecho así, ¿Cómo es que las formas y locuras de este mundo son rápidamente adoptadas entre nosotros? ¿Cómo puede explicarse que algunos busquen los honores del mundo, municipales, parlamentarias, y de otra forma? ¿Por qué algunos de nosotros se unen a impíos en sociedades cooperativas?

 

El llamado a una definida separación se encuentra bastante claro en las palabras, "Jesús también, para santificar al pueblo con Su propia sangre, sufrió fuera de la puerta. Salgamos por tanto hacia Él fuera del campamento, llevando Su vituperio" (Hebreos 13:12-13). Note las palabras. Él sufrió, no para salvar a los suyos del infierno (aunque esto es verdadero), sino para santificarlos. Él desea un pueblo que le sea completamente suyo, y separado de todo el orden de cosas de las cuales Él es excluido. Pero esto envuelve reproche, pero a menudo nosotros evitamos esto. ¿No es Él digno de intensa devoción de nuestros pobres corazones?

 

LA ÚLTIMA REUNIÓN

 

De David y Jonatán en 1ª Samuel 23:16-18. Se realiza en un momento oportuno. Saúl, el hombre que podría haber estado sin trono si David no hubiese enfrentado a Goliat, lo estaba persiguiendo con incansable energía; y los hombres de Keila, a quienes ha recientemente rescatado de los Filisteos, estaban dispuestos a traicionarlo. ¿En quién confiar? ¿A quién podía volverse David? La tierra era pantanosa bajo sus pies. Justo entonces, Jonatán, el hijo de Saúl, se levantó y vino a David en el bosque y fortaleció sus manos en Dios. Comunión espiritual y simpatía fraternal es refrescante como el rocío del cielo. No esperemos por ésta, amados hermanos, sino que mostrémosla, porque hay muchos con necesidad de ella. La venida de Tito a Pablo en Macedonia fue divinamente adecuada, como lo fue la venida de Jonatán a David en el bosque (2ª Corintios 7:5-6).

 

La separación de sus caminos había ahora llegado. Jonatán estaba plenamente consciente del propósito de Dios con respecto a David; así también lo estaba Saúl (1ª Samuel 24:20). Como Abigail (1ª Samuel 25:30). Y así era con algunos otros (2ª Samuel 3:18). Jonatán, cuál sería la consecuencia y resultado, ya ha pedido a David para que éste muestre misericordia a su simiente (1ª Samuel 20:15). Siendo ésta la posición, David bien podía haber dicho, como su Señor después. "Él que no es conmigo, contra Mí es" (Mateo 12:30). Contender contra David era contender contra Dios. Cada elección humana debe ahora ser hecha. ¡Ay!, Para Jonatán. Mucho como él amó a David, y aunque sinceramente  creyó en el propósito divino concerniente a él, se sintió incapaz de seguirlo. Abdías aunque amigo de los profetas de Jehová, no estuvo dispuesto a abandonar el palacio de Acab para tener parte con ellos en la cueva (1ª Reyes 18:4). Moisés, por el contrario, rehusó ser llamado hijo de la hija de Faraón, y se identificó con el pueblo de Dios en su pobreza y menosprecio (Hebreos 11:23-27). El Espíritu Santo da a su acción un significado y valor más grande que el que Moisés nunca imaginó. Llama a esto "el reproche de Cristo".

 

Deberíamos hablar tiernamente de hombres como Jonatán. Ninguna figura más atractiva se puede encontrar en las páginas sagradas, y su devoción a David ha presentado sus lecciones a los santos de Dios mientras el tiempo dure. Pero el fracaso no debe ser ignorado. En el día de Cristo todo lo que es divinamente excelente en nosotros será aprobado y recompensado; todo lo que sea contrario a esto será misericordiosamente arrojado en el olvido eterno. Pero mientras tanto el Espíritu registra las debilidades y desvíos de quienes han andado en el camino de fe antes que nosotros, para nuestra actual instrucción y bendición. La solemne lección está siempre ante nuestros ojos, que hay Uno sólo que ha sido perfecto en todos Sus caminos, obras, pensamientos y sentimientos, para con Dios y los hombres.

 

LAS ÚLTIMAS PALABRAS DE JONATÁN

 

A David: "No temas, porque la mano de Saúl mi padre no te hallará, y tú serás rey sobre Israel, y yo seré el segundo, y esto también lo sabe mi padre" Los puntos débiles en las palabras de Jonatán son tristemente claros. Primero, él todavía pensaba de David como conectado con el orden de cosas de Saúl, éste sería el sucesor de Saúl -Jonatán estaba equivocado en principio al hablar de este modo. David no sería un mero sucesor de Saúl, sino el comienzo de un orden absolutamente nuevo. En el Salmo 78, que ha sido llamado "la parábola de la nación pródiga" el episodio de Saúl es ignorado completamente por el escritor inspirado. El mal y la ruina de Israel es trazado hasta los días de Elí (v.64); después es introducido David y Sión como los recursos de Jehová en gracia. Uno de los más serios errores de nuestro tiempo es conectar a Cristo con el orden de cosas del hombre. El mundo todavía es considerado por muchos como algo que puede ser mejorado, y ellos de buena gana introducirían a Cristo en ello. Lo que no se percibe es que el viejo hombre, el mundo, y su príncipe (Satanás) están todos bajo juicio. Cristo resucitado es el Segundo Hombre y Último Adán, el comienzo y Cabeza de un nuevo orden de cosas que nunca pasará.

 

Jonatán también erraba cuando dijo a David, "yo seré segundo después de ti". Los que sufren con Cristo son los que reinarán (2ª Timoteo 2:12). Hombres más humildes que el hijo del rey son aquellos que han sido destinados a estar cerca de David en su exaltación; Jonatán estaba destinado (por su propia elección) a la desgracia absoluta. Además, no era adecuado que él mismo dijese, como no lo es para nadie, que estaría muy cerca al nuevo rey. Ciertamente que ésta es una materia que el mismo rey debe decidir. Los hijos de Zebedeo fallaron de semejante manera cuando a través de su madre pidieron sentarse uno a la derecha y el otro a la izquierda en el reino del Señor Jesús (Mateo 20:21).

 

Puede ser que esto ha tenido mucho que ver con el temor de Jonatán de andar en el camino de reproche y pérdida. Él parecía no estar dispuesto a renunciar a toda su dignidad por aquel que amaba. La compañía y grupo de personas que estaba con David era en verdad una multitud abigarrada (1ª  Samuel 22:2). Jonatán no estaba completamente preparado a hacerse uno con ellos. ¿No debemos orar para que seamos guardados de un cristianismo respetable? A los carnales Corintios que amaban la comodidad y el honor aquí, el apóstol escribe, no sin un poco de sarcasmo: "nosotros somos necios por causa de Cristo, pero vosotros sabios en Cristo; nosotros débiles, vosotros fuertes; vosotros honrados, nosotros despreciados. Aún ahora tenemos  hambre y sed; y estamos desnudos, y somos abofeteados... y trabajamos, con nuestras propias manos, ...siendo perseguidos, sufrimos; siendo difamados, ..." (1ª Corintios 4:10-13). Son hombres del tipo de Pablo a quienes el Señor honrará en Su reino.

 

Sólo queda para añadirse que "David permaneció en el bosque, y Jonatán volvió a su casa". No al campo real, no a la categoría de los hombres que perseguían al rey escogido por Jehová, sino más bien, "a su casa".

 

El salmo 63 es adecuado aquí. David está en el desierto. Muchas cosas le faltan allí, pero él tiene a Dios

 

                                                                                                 

 

 

W. W. FEREDAY